El secuestro de chicos, los mitos urbanos y las fake news: No caer en la histeria colectiva

En las últimas horas, circulan a través de las redes sociales audios e imágenes donde alertan sobre el secuestro de niños y adolescentes con el fin de extraerles los órganos. Esta mecánica delictiva la mencionan en casi todos los barrios del distrito. No hay ninguna denuncia real al respecto.Nuevamente –como en innumerables ocasiones anteriores- afirman que opera una combi blanca o vehículos de todas las marcas, modelos y colores inimaginables, que apuñalan a madres para sacarles los hijos, que huyen con menores capturados en las puertas de los jardines, etc. Nadie puede precisar quiénes fueron las víctimas aunque reenvían audios donde mujeres, presas de la angustia, relatan estos hechos. Cuando se consulta sobre el origen de la información, hablan del hermano del primo del sobrino de la vecina de una amiga de la cuñada. Nada cierto.Una ablación de órganos no se realiza en una cocina. No se comercializa en mercados oscuros. No aparecen cadáveres tirados sin ojos, sin hígado, desmembrados en las calles o campos producto del vaciamiento con fines de tráfico. No hay denuncias en la Policía ni en la justicia que den credibilidad a estos rumores. No hay encubrimiento posible de hechos de esta magnitud.A los menores hay que protegerlos, siempre. Hay degenerados, pervertidos, depravados, sádicos y aprovechadores sueltos. Eso lo sabemos. La combi blanca es un mito urbano. A esta altura deberían cambiar de vehículo. Hay que usar la lógica y pensar en lo que se recibe a través de las redes, antes de compartirlo. Resulta fundamental no alimentar la viralización de fake news, cuyo único objetivo es generar malestar, zozobra, desazón e inquietud en la sociedad. No hay que caer en la histeria colectiva.