En octubre del 2011 el cementerio de Moreno fue allanado en una causa de drogas

viernes, 11 julio , 2014
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El martes 11 de octubre del 2011, en horas de la noche, personal de la Superintendencia de Lucha contra el Tráfico de Drogas Ilícitas, delegación Morón, llevaron adelante tres allanamientos en la zona de Moreno. Uno de ellos se realizó en el Cementerio Municipal de Moreno.
En base a los pocos datos que se pudieron recolectar –el hermetismo en torno a la investigación fue importante-, la causa se originó en un Juzgado Federal de Quilmes y sería un desprendimiento de una investigación que dio por terminada con una banda dedicada a la comercialización de estupefacientes que tenía base en La Reja. En noviembre del año 2010, un operativo, realizado en un galpón cercano a la intersección de la Ruta 7 y Alfonsina Storni, permitió el secuestro de unos 120 kilos de marihuana. Hubo varios detenidos, entre ellos una persona que prestaría servicios laborales en el cementerio local. Esta información no pudo ser confirmada en aquel momento.
Aunque no hubo explicaciones oficiales, el expediente recayó en la delegación Morón de la Superintendencia de Lucha contra el Tráfico de Drogas Ilícitas. Con la anuencia del Dr. Juan Pablo Salas, titular del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N° 3 de Morón, se libraron al menos tres órdenes de allanamiento.
El sujeto investigado, en este caso, sería Orlando Castillo, quien se desempeña como director del Cementerio Municipal Coleta Palacio. Justamente uno de los allanamientos se habría producido en su domicilio particular. Otro, se habría realizado en una humilde vivienda del barrio Lomas, donde, según los datos con los que contarían los investigadores, funcionaba una supuesta cocina de drogas.
El operativo de mayor impacto se llevó adelante en el cementerio local. En horas de la noche del martes 11 de octubre, una veintena de uniformados se pararon frente a una bóveda, que pertenecería a una familia de apellido Coppola. Ante la presencia de varios testigos, se convocó a un cerrajero para forzar la entrada. Cuando ingresaron, se llevaron una sorpresa mayúscula. No había nada de interés para la causa. Incluso todo parecía indicar que desde hacía mucho tiempo nadie entraba al lugar. Grandes telarañas habrían sido uno de los elementos principales para llegar a esa presunción. Los trascendidos indicaron que incluso se habría interrogado al sereno municipal, quien habría negado la existencia de movimientos sospechosos en lo que se refiere al delito investigado.
No fue el único resultado negativo. En los otros lugares donde irrumpió la policía se llegó a la misma conclusión. El desenlace fue un verdadero fiasco.
Después se supo que esta denuncia ya había sido realizada a otras dependencias policiales. Antes de estos allanamientos, se habrían desarrollado investigaciones que tuvieron frutos negativos. Se llevaron adelante seguimientos, filmaciones y se habían consultado a fuentes reservadas de la policía. El resultado siempre fue el mismo: no había nada ilícito en el accionar de estas personas. O al menos no había ningún tipo de pruebas que siguieran esa línea.
Conocido el producto de los allanamientos, comenzaron las especulaciones. Varias voces se alzaron para denunciar una operación política. Justamente este fue uno de los puntos más salientes de lo ocurrido el martes 11 de octubre del 2011: ningún espacio de la oposición habló del tema, sobre todo cuando restaban doce días para las elecciones y se podría haber sacado algún tipo de rédito político de la situación. Desde sectores del oficialismo vernáculo se impulsó, hasta ahora sin eco, una contradenuncia contra el magistrado que autorizó los allanamientos.
Los que apuestan a la hipótesis de la supuesta operación política, mencionan una feroz interna que se habría desatado en algunos dirigentes políticos cuyo lugar de pertenencia es el barrio Lomas de Moreno, sin lugar a dudas uno de los sectores del distrito con mayores problemas en lo que se refiere a la comercialización de drogas.
Si este fue el camino seguido por la justicia (órdenes de allanamiento en base a una investigación, sin dudas, deficiente) seguramente habrá novedades al respecto. Más si se confirma la existencia de un delator o, como se conoce en la jerga, “Buche” con intereses manifiestos en la desaparición de la competencia, al menos, política.
Fuente: http://blogsdelagente.com/semanario-actualidad/2011/10/23/allanaron-el-cementerio-municipal-de-moreno-en-una-investigacion-de-drogas/

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