Realizaron rastrillajes con perros, pero sigue prófugo el acusado de matar a su pareja

El principal sospechoso del femicidio de María Esperanza Fernández (43), hallada asesinada a martillazos y envuelta en una frazada en su casa de la ciudad bonaerense San Pedro, continuaba prófugo pese a que se hicieron una serie de rastrillajes con brigadas caninas para localizarlo, informaron este martes fuentes judiciales.

Se trata de Roberto Ramón Romero (46), sobre quien pesa ya una orden judicial de captura nacional e internacional y lleva prófugo 48 horas.

Fuentes judiciales indicaron a Télam que para localizar a Romero ayer se realizaron una serie de rastrillajes de búsqueda con perros adiestrados en seguir el rastro olorífero de personas vivas.

Del operativo participaron la brigada K9 de Escobar, con el conocido perro Bruno, un weimaraner considerado por los investigadores como «el Messi de los canes», por su participación exitosa en otros casos policiales como el crimen de Anahí Benítez en la reserva de Santa Catalina de Lomas de Zamora en 2017 o, en marzo pasado, el doble femicidio de Cristina Iglesias y de su hija Ada en Monte Chingolo.
También trabajaron los perros de la brigada K9 de la localidad santafesina de Villa Constitución.

Fuentes vinculadas a la investigación indicaron a esta agencia que siguiendo el rastro de Romero, los perros realizaron un recorrido de 600 metros desde la escena del crimen, la casa de la calle San Lorenzo al 3000, hasta el museo «El Sueño del Tano», donde se encontraron huellas de bicicleta.
También se rastrilló por caminos de tierra en una zona de campos ubicada frente a la calle Lucio Mansilla.

«El prófugo conoce todos los lugares en San Pedro. Encontramos algún rastro pero al anochecer suspendimos la búsqueda porque hasta donde nos llevó Bruno era una zona de complicado acceso y no quisimos arriesgar a los perros. Hoy continuaremos los rastrillajes», dijo a Télam un vocero vinculado a la investigación.

En tanto, luego de la autopsia, la Justicia liberó el cuerpo de la víctima y este mediodía los restos de Fernández son inhumados en el cementerio local con la presencia de muy pocos familiares, debido a las restricciones por el aislamiento social, preventivo y obligatorio por el coronavirus.

Télam