Tres acusados por un robo con arma en pleno centro de Moreno fueron detenidos por personal de la Comisaría 1º luego de seis allanamientos. Tienen antecedentes por “entraderas” y “escruches”. Algunos integraron la banda liderada por empresario inmobiliario Walter “Pollo” Barcia. Uno de ellos había salido en libertad en noviembre pasado luego de cinco años de prisión. Hay al menos un prófugo. La clave de la investigación: un teléfono celular.
El martes 23 de diciembre en horas de la noche, un funcionario judicial, sentado en su coche, esperaba la salida de su hija de la casa de una amiga. En esos momentos, sorpresivamente, apareció un Chevrolet Cruze blanco en escena. Un sujeto, a cara descubierta, le apuntó con una pistola y lo obligó a bajar del vehículo. Inmediatamente se subió y escoltado por el Cruze se dieron a la fuga. Esto ocurrió en la zona norte del centro de Moreno.
Menos de una hora después el automóvil robado apareció abandonado, intacto, en el barrio Villa Salas de Moreno sur. Fue secuestrado por la policía y examinado exhaustivamente por los peritos de la división Científica. Las fuentes consultadas indicaron que encontraron una multitud de huellas dactilares.
La causa recayó en la UFI Nº 1 a cargo del Dr. Leandro Ventricelli. El trabajo de campo quedó en manos del personal del servicio de calle de la Comisaría Moreno 1º, en rigor Gabinete Táctico Operativo. Los uniformados recolectaron imágenes de las cámaras de seguridad, con el aporte de la municipalidad de Moreno.
Pocos días después, lograron identificarlos. Clave fue un elemento tecnológico: En el robo del 23 de diciembre se llevaron un teléfono que pertenecía al Ministerio Público Fiscal. En vez de deshacerse de él, lo conservaron. Y semanas después, con cambio de chip incluido, lo activaron. Fue la perdición.
Siguiendo la geolocalización del aparato, determinaron un objetivo. La vivienda en cuestión, en el casco céntrico de Paso del Rey lado norte, era habitada por un sujeto mayor de edad. Este individuo, indicaron las distintas indagaciones, tendría vinculación con un tal Enzo Morales, de 28 años. Morales, revelaron confidentes, tendría antecedentes por robo agravado. Incluso habría sido mencionado como integrante de una gavilla delictiva que fue parcialmente desarticulada en mayo del 2020, pero que era investigada desde principios del 2019. Era conocida como “La Banda del Pollo”.
“La Banda del Pollo” estaba liderada por un martillero público y corredor inmobiliario muy conocido en la zona de Moreno, Walter “Pollo” Barcia, en ese entonces de 34 años. En resumidas cuentas, Barcia determinaba, “marcaba”, los objetivos (entre clientes y conocidos) y los robos eran ejecutados por un grupo de delincuentes coordinados por Damián “Vasco” D´amico, de 33 años. Entre la mano de obra se mencionó a un tal “Enzo”, además de otro sujeto conocido de la justicia desde su más tierna adolescencia: Facundo Collado Padín, de 25 años.
La modalidad de los asaltos variaba. Eran “entraderas”, aprovechando algún descuido por parte de los moradores cuando se encontraban en sus domicilios o eran “escruches”, ingresando cuando las viviendas estaban transitoriamente desocupadas. Aunque a “Enzo” no se lo pudo identificar fehacientemente, al menos para imputarlo, sí quedó sospechado Facundo Collado Padín.
Esa causa también fue instruida por el Dr. Ventricelli. Los allanamientos en aquel frío y pandémico mayo del 2020 fueron autorizados por la Jueza de Garantías Dra. Adriana Julián. En las redadas, además de Barcia, D´amico y Facundo Collado Padín quedó detenido Nicolás Collado Padín. En este caso por tenencia de estupefacientes para la comercialización minorista. También secuestraron decenas de miles de dólares y de moneda local. Parte del botín de la banda.
Algunos de los imputados en esa causa accedieron a un juicio abreviado. Cumplieron su condena, aportaron voceros de la justicia, y recuperaron la libertad. Este fue el caso de Facundo Collado Padín, que disfrutó brevemente de este tórrido verano. Pisó la calle en noviembre pasado. Pero parece que volvió inmediatamente a las viejas costumbres.
En el curso de la pesquisa por el robo del último diciembre, rápidamente surgieron los nombres de los hermanos Collado Padín junto a Morales. Nuevamente Ventricelli requirió a la Dra. Julián las autorizaciones para irrumpir en las viviendas. Fueron otorgadas y ejecutadas en la madrugada de este miércoles 14 de enero.
Las redadas fueron en seis objetivos ubicados en el centro de Paso del Rey, en los barrios Villa Salas, Arca Oeste, Villa Zapiola, Sanguinetti y en la localidad de Mariano Acosta, partido de Merlo. Los uniformados de la comisaría 1º, junto al GAD (Grupo de Apoyo Departamental) y el Grupo Halcón, detuvieron a Enzo Morales, a Facundo y a Nicolás Collado Padín, este último de 32 años. La sorpresa llegaría con los elementos secuestrados.
En las distintas viviendas los agentes incautaron cuatro pistolas 9 mm (al menos tres de ellas sin impedimentos, es decir eran legales), un revólver calibre 22 con la numeración suprimida, municiones para sostener una pequeña batalla, handys con las frecuencias que usan las fuerzas de seguridad, menos de cien gramos de marihuana, una camioneta Chevrolet S10 negra, el Chevrolet Cruze blanco (que pertenecería a uno de los hermanos Collado Padín) y el dichoso teléfono de la fiscalía. La piedra angular de la investigación.
Hay un prófugo. El sujeto mayor de edad en cuya morada fue encontrado el celular oficial. Por lo pronto Morales y los Collado Padín fueron imputados en los delitos de “robo agravado por ser cometido en poblado y en banda y por ser perpetrado con arma de fuego, tenencia ilegal de arma de guerra y de uso civil y tenencia ilegal de estupefacientes”. Las sospechas están centradas en que serían responsables de varios ilícitos más. En las próximas horas serán indagados por Ventricelli.


