Cuartel V: Mató a un hombre de 72 años para robarle la bicicleta pero antes había protagonizado dos delitos más

Mario Rueda tenía 72 años. Vivía en el barrio José C. Paz de Cuartel V. El 28 de noviembre fue atacado pasado el mediodía para robarle la bicicleta. Recibió un brutal golpe en la cabeza. Agonizó casi una semana. Murió el pasado jueves. Hay un detenido: Lautaro Ozorio de 18 años. Ya había protagonizado dos asaltos más temprano.

Irracional. La secuencia quedó registrada en video. Mario Rueda, de 72 años, llegaba a su casa sobre la calle Yersin casi esquina Discépolo del barrio José C. Paz de la localidad morenense de Cuartel V, cuando se cruzó con un grupo de jóvenes. Eran las 14:30 del viernes 28 de noviembre. Uno de ellos se quiso apoderar de la bicicleta. El hombre se resistió. Recibió primero una patada y luego un brutal golpe en la cabeza con un objeto contundente, presumiblemente un arma de fabricación casera, conocida como “tumbera”. Rueda se desplomó en la calle y el delincuente se dio a la fuga, acompañado con dos cómplices, quienes regresaron a los pocos minutos. Otros sujetos intentaron ayudarlo. Mario Rueda no reaccionó.

Rueda fue llevado por vecinos a la Unidad de Pronta Atención (UPA) de José C. Paz, distante a pocas cuadras. Su estado era gravísimo. Fue derivado a una clínica de PAMI. Tenía fractura de cráneo, astillado en varios sectores. Lo indujeron a un coma farmacológico y lo intubaron. Fue operado pero el pasado jueves 4 de diciembre su corazón no resistió. Murió en el área de terapia intensiva.

El mismo día del ataque, personal del Gabinete Técnico Operativo de la Comisaría 4º de Moreno (Cuartel V) apresó a un sospechoso. Testimonios aportados, apuntalados por imágenes de cámaras de seguridad, permitieron la identificación. Se trataba de Lautaro Ozorio, de 18 años, domiciliado en las inmediaciones. Por la mañana había asaltado a dos estudiantes para robarles el celular. Un rato después al cliente de un kiosco de la zona. Estaba desatado. Quedó detenido finalmente.

Mario Rueda era un querido vecino de la zona. Era el menor de 8 hermanos, todos fallecidos. Ese mediodía había ido hasta la casa de una sobrina. Una visita habitual, cuyo trayecto lo hacía en bicicleta. Estudiaba, por la noche, la primaria de adultos. Era analfabeto y buscaba aprender, además de disfrutar el tiempo con sus compañeros y docentes. Estaba jubilado, luego de una larga vida de trabajo, pero hacía algunas changas para sumar al magro salario.

Las fuentes consultadas indicaron que Ozorio, asistido por un defensor oficial, se negó a declarar. La causa por “homicidio agravado criminis causa en concurso real con robo agravado por el uso de arma, en poblado y en banda” es instruida por la UFI Nº 2 a cargo de la Dra. Carina Saucedo. La pena en expectativa es prisión perpetua. Quedó alojado en los calabozos de la seccional de Cuartel V.