El predio de la feria de Las Flores, en Trujui, encontró el final este miércoles 4 de mayo en las primeras horas de la tarde. Al menos una treintena de feriantes resistía la resolución del Juez de Faltas de Moreno, que ordenaba el decomiso de mercadería y el desalojo del lugar. La represión comenzó dentro y el motivo tiene dos versiones. Por un lado, los trabajadores denunciaron que la Policía actuó intempestivamente y por el otro, que los uniformados fueron rociados con combustible. Lo cierto es que los Policías empezaron a sacar las personas que estaban en los puestos y se escucharon las primeras detonaciones de las armas oficiales. Luego, el pandemonium se trasladó sobre la Ruta 23. Mientras disparaban, los oficiales recibieron piedrazos. Y la represión fue a mansalva. Hubo varios heridos, entre ellos la colega Cintia Medina del medio Desalambrar. Extraoficialmente se conoció que hubo dos detenidos, acusados de «Atentado, resistencia y desobediencia a la autoridad». ¿Era necesario este desenlace, no debía primar el diálogo entre los distintos actores -principalmente el organismo municipal IMDEL-, siendo tan pocos los que se negaban a abandonar el predio? Las maquinas comunales derribaron las estructuras y anunciaron que allí se instalará un Parque Argentino, una especie de pequeño Parque Nacional. Mientras tanto, la nueva feria armada por la administración local -en la esquina de Ruta 23 y O´brien, a unas 10 cuadras del otro sector- tendría ya 420 puestos asignados.