Tres allanamientos terminaron con parte de una organización dedicada al comercio de estupefacientes. Detuvieron a dos mujeres acusadas de liderar la red y también quedó aprehendida una policía en una causa conexa. Uno de los operativos, con resultado negativo, se realizó en una antigua vivienda de la intendenta municipal Mariel Fernández.
A finales de enero pasado, personal policial realizó una de las tantas recorridas preventivas en la zona norte de Moreno. En esa oportunidad se acercó un vecino que denunció un punto de venta de drogas en las cercanías. El dato fue rápidamente verificado y se abrió un expediente por comercialización de estupefacientes.
No fue identificado el vecino que alertó de la situación, preservando su anonimato y las primeras declaraciones corrieron por cuenta de los uniformados. La UFI Nº 12, especializada en la lucha contra el tráfico de drogas, labró las primeras actuaciones y asignó el trabajo de campo a la División de Casos Especiales de la policía bonaerense, con sede en Villa Tesei, partido de Hurlingham.
Los agentes comenzaron con las tareas encubiertas y comprobaron que en un pasillo ubicado sobre la calle Emilio Castelar entre Lamadrid y Sófocles del barrio 25 de Mayo existía un “kiosco” de venta de narcóticos. Estaba custodiado por varios “soldaditos”, presumiblemente menores de edad. Estos hacían ostentación de armas de puño, mientras vigilaban a los compradores y el paso de extraños.

Los investigadores interceptaron a un cliente del búnker, quien ya había adquirido el producto, y cotejaron, mediante las pruebas químicas, que era cocaína de una pureza intermedia. Con esa certeza, ampliaron la pesquisa y comenzaron los seguimientos a los individuos que regenteaban el lugar, quienes se movilizaban en moto.
De esta manera llegaron a otro punto de distribución. Se trataba de una casa sobre la calle Ricardo Gutiérrez esquina Colombia del barrio Jardines 2, también de Moreno Norte. A través de una ventana enrejada se desarrollaban las transacciones. Los movimientos en la zona les indicaron que se trataba de un nudo neurálgico, con constante fluir de personas.
Las averiguaciones, con máxima discreción, señalaron a dos mujeres como las responsables del sitio. Se trataría de Claudia y Beatriz Quirós, madre e hija, ambas mayores de edad. Claudia sería madre también de un bebé de poco menos de un año y Beatriz tendría un avanzado estado de embarazo.

Los detectives, siguiendo el rastreo de movimientos, comprobaron que vehículos que salían de esta zona se dirigían a una propiedad sobre la calle Portugal entre Sor Juana Inés de la Cruz y Gabriela Mistral del barrio San Norberto de Cuartel V, a la vuelta del centro cultural “La Chicharra”, bastión del movimiento Evita que comanda la intendenta Mariel Fernández. En este último espacio, por ejemplo, estuvo encabezando un acto del ex presidente Alberto Fernández, en ejercicio de su función ejecutiva.
Esta edificación, según las numerosas fuentes consultadas, sería propiedad de la jefa comunal y habría sido su morada hasta principios del 2019. Esta versión fue sostenida también por algunos vecinos. Ahora se utilizaría como una suerte de depósito de mercadería de “La Chicharra”. La investigación habría señalado que ese lugar era utilizado como acopio de drogas. Al menos hasta allí llegaban personas que habían salido de Jardines 2, cargando mochilas. Esta presunción estaría respaldada en filmaciones y fotografías.

Con el expediente conformado, desde la fiscalía se solicitaron tres órdenes de allanamiento al Juzgado de Garantías Nº 2. El magistrado interviniente las autorizó y fueron ejecutadas durante las últimas horas de la tarde de este lunes 9 de febrero. Estuvieron a cargo de Casos Especiales junto a otras reparticiones dependientes del Ministerio de Seguridad bonaerense.
Tanto en barrio 25 de Mayo como en Jardines 2, las redadas fueron positivas. Confidentes indicaron que se secuestraron unos 40 gramos de cocaína fraccionada, balanzas de precisión, teléfonos, anotaciones, elementos de corte y envoltorios, el denominado “packaging”, similares en los dos puntos. Fueron detenidas madre e hija.
Como dato curioso, también quedó aprehendida una policía del Comando de Patrullas de Moreno. Cometió un “sincericidio”: habría dicho que ella “sabía que vendían drogas” en ese lugar. Terminó esposada por incumplimiento de los deberes de funcionario público. No trascendió su nombre, edad ni jerarquía.
En el operativo realizado en Cuartel V, el resultado fue negativo. Esta situación alivió a varios funcionarios municipales (y no pocos provinciales), que se enteraron del allanamiento cuando estaba en pleno proceso. Y también motivó que la información quede blindada, siendo de muy difícil acceso. No hubo operación “política” ni “mediática”. Fue trabajo de inteligencia, avalado con datos, que contó con el respaldo judicial.
Consultado al respecto, el secretario de Comunicación de la municipalidad de Moreno, Vicente Linares, afirmó a través de un mensaje de WhatsApp que “ese domicilio se utiliza como depósito del Centro Cultural “La Chicharra”. La información por la que se libra esa orden evidentemente es errónea. No encontraron nada, ningún tipo de elemento que vincule esa dirección con la causa que investigan”. Y remarcó que “ese domicilio no es el de la intendenta”.



