Un monumento céntrico con basamento, mástil pero sin placas ¿A quiénes homenajea?

La mayoría no se detiene siquiera a mirarlo. Caminan por delante y es parte del paisaje urbano cotidiano. Ignorado, a veces sirve para que algún transeúnte se siente en una de sus alas. Otras para que los “cuidacoches” guarden objetos detrás de los muros bajos. También, para que se esconda algún arrebatador. Pasa desapercibido. Pero ¿A quién o a qué homenajea el monumento ubicado en la esquina de Boulevard Evita y Nemesio Álvarez?

Solo queda el basamento y el mástil. No existe ninguna placa. Todas desaparecieron. Rotas o robadas. Al no haber señalización, es necesario recurrir a la memoria colectiva para desvelar a quién o quiénes rinde homenaje. Algunos datos alcanzaron para realizar una somera investigación: El monumento recuerda a nuestros héroes de Malvinas. Incluso la plazoleta que conforma el boulevard Evita, entre Nemesio Álvarez y Rivadavia tiene (tenía) la misma denominación.

El acto de inauguración del monumento se realizó en el marco del 12º aniversario de la gesta de Malvinas. El sábado 2 de abril de 1994 por la mañana. Fue presidido por el intendente municipal Julio Asseff, acompañado por el vicepresidente del Concejo Deliberante, el reconocido comerciante inmobiliario Norberto “Nene” Viola, legislador local que representaba al MODIN (Movimiento por la Dignidad y la Independencia), fuerza política que liderada por el entonces diputado nacional (y posteriormente intendente de San Miguel) el militar carapintada (y héroe de Malvinas) Aldo Rico.

En el palco estaba también el comandante de Gendarmería Adolfo Kushidonchi, con asiento en Rosario. Meses después de su retiro, sería designado director de Transporte y Policía de Tránsito en la comuna. En el 2018 fue condenado a 22 años de prisión por delitos de lesa humanidad en el penal de Coronda; la investigación comenzó en 1984, pero fue beneficiado con las leyes de Punto Final y Obediencia Debida. Las mismas que consiguieron Rico y sus huestes a fuerza de extorsionar la democracia. Murió en julio del 2019.

En la hemeroteca de la Universidad Nacional de Moreno consultamos la edición Nº 1.737 del periódico Para Ud! correspondiente a la tercera semana de abril de 1994. En la página 8 está publicado un artículo firmado por Néstor Bastón, a modo de colaboración. En el escrito confirma la colocación de placas conmemorativas. Al menos serían cuatro. Una del pueblo de Moreno, otra correspondiente al intendente Julio Asseff, la siguiente del MODIN a Asseff en agradecimiento a la decisión y la restante del MODIN a los héroes de Malvinas. Norberto “Nene” Viola compartió una foto de aquella jornada, cuando un reportero de Crónica TV le realizaba una entrevista junto a Asseff. Es la única imagen que pudimos conseguir de aquel momento.

En la cobertura del Para Ud! no se menciona la participación de la UCIM (Unión de Combatientes de Malvinas de Moreno), institución que existía desde 1988. Los memoriosos consignaron que la relación entre la UCIM y la comuna no pasaba un buen momento. En la convocatoria, publicada la semana anterior en el mismo medio gráfico, se anunciaba el discurso de un representante de los veteranos. No tenemos confirmación de que se haya producido. Tampoco si se entregaron los reconocimientos estipulados. Sí que el homenaje comenzó en el monumento ubicado en la plaza Mariano Moreno y continuó en el panteón del cementerio.

Un dato adicional, antes de continuar con la línea de este artículo. En 1991, al cumplirse el 9º aniversario de la recuperación de Malvinas, fue inaugurada la figura del soldado que se sitúa en la plaza Mariano Moreno. Regía los destinos políticos del distrito en aquel momento Ernesto “Coco” Lombardi y era presidente del Concejo Deliberante Diego Vacis. El VGM José Irasusta era el presidente del centro de veteranos morenense. La obra la realizó Rodolfo “Coco” Alderete, un reconocido artista que vivió en Moreno. Llegó de Lobería (donde realizó el Lobo Marino que engalana la plaza principal, entre otras reconocidas intervenciones urbanas) y se radicó en Villa Salas. Hizo muchos trabajos en esta localidad y uno de los que más apreciaba está dedicado a Florencio Molina Campos en avenida Libertador, a metros de la Autopista del Oeste, en un muro pegado a una estación de servicio. Murió a los 91 años, en plena pandemia.

Regresando al tema que nos convoca, hoy el monumento de boulevard Evita está abandonado. En el año 2000 se colocó una placa, en mitad de la plazoleta, que recuerda al médico José E. López Alburquerque, quien vivía en un chalet (hoy desaparecido) justo enfrente. Específicamente le cambia el nombre al lugar. Evidentemente la ordenanza de 1994 tuvo que ser derogada para que entre en vigencia la del 2000. Pocos datos tenemos.

Hace tres años, en el marco del 40º aniversario del inicio de la guerra del Atlántico sur, la concejala de “Juntos” Gisele Agostinelli, realizó un acto en el monumento. Fue una suerte de desagravio ante las desatenciones de la memoria. Con un grupo de militantes de ese espacio lo pintaron. Incluso presentó un proyecto de ordenanza que fue aprobado. El municipio no hizo acuse de recibo. Se sumió nuevamente en las nieblas de los tiempos.

Gustavo Fernández, vicepresidente de la UCIM, confirmó que desde la municipalidad se habían comunicado solicitando una suerte de autorización para demoler la construcción. En la comuna recibieron denuncias sobre delincuentes que se amparan tras los muros para sorprender a posibles víctimas y que personas en situación de calle lo utilizan para dormir. La respuesta de la UCIM fue categórica: Bajo ningún concepto van a permitir que sea destruido.

Es el momento para contribuir y respetar la historia. Es necesario poner en valor el monumento. Hace ya 31 años, que aquellos hombres y mujeres, con las heridas aún abiertas, pensaron un justo homenaje en el centro de Moreno. El olvido está lleno de memoria, escribió el genial oriental Mario Benedetti. Que prevalezca esta última.

Agradecemos el aporte fundamental de Andrea Nagore y a las trabajadoras de la biblioteca de la Universidad Nacional de Moreno y la infinita sabiduría del amigo Oscar “Tito” Passarelli, fuente inagotable de saberes sobre el distrito.