Casi un caso Báez Sosa en Moreno: Detuvieron a tres adolescentes por el brutal ataque a un joven

Al menos uno de ellos era integrante de una de las categorías de rugby del club Mariano Moreno. Golpearon despiadadamente a otro adolescente, también jugador de la disciplina en la misma institución. La fiscalía solicitó la detención al acusarlos de homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas en grado de tentativa. El Juzgado de Garantías avaló el pedido y están alojados en institutos. Son tres menores de edad y uno de ellos no punible. El recuerdo del asesinato de Fernando Báez Sosa.

Tres adolescentes fueron detenidos esta semana acusados de homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas en grado de tentativa. La solicitud la realizó la Dra. Alejandra Piqué, fiscal del fuero de responsabilidad penal juvenil. La Dra. Mirta Guarino, jueza de Garantías del Joven, avaló la requisitoria y se arrestó a los imputados.

El suceso que es motivo de investigación ocurrió durante la madrugada del pasado viernes 3 de octubre en el boliche Believe, ubicado sobre la colectora sur de la Autopista del Oeste en el cruce con la calle Bernardo de Irigoyen, en el marco de una fiesta de egresados de una escuela privada de Francisco Álvarez.

Al evento concurrieron varios grupos de jóvenes, entre ellos algunos integrados por jugadores de rugby del club Mariano Moreno. Justamente en este círculo se generaron los brutales incidentes.

Las fuentes consultadas indicaron que tres adolescentes esperaron la salida del baño de un joven, también menor de edad, y en esos momentos se habría producido el ataque. Eran todos conocidos y la disputa se habría producido por cuestiones realmente banales. Esto no evitó el salvajismo de la agresión. La sospecha está en torno a uno en particular, cuyos testimonios señalarían como el iniciador de la violenta arremetida.

La víctima recibió una multitud de trompadas cuando se encontraba indefenso. Más grave aún fue lo que ocurrió cuando cayó al suelo. Innumerables patadas le aplicaron en el cuerpo, pero principalmente en la cabeza. Sus amigos lograron rescatarlo, pero sin enfrentamiento. Finalmente, fue atendido en la enfermería. Posteriormente lo retiró el padre.

El adolescente recibió heridas de consideración, principalmente en la cabeza. Ambos ojos estaban prácticamente cerrados, con una importante hinchazón. Los médicos temieron consecuencias en la visión. Una vez que se estabilizó el cuadro clínico, tuvo que ser intervenido quirúrgicamente. Sufrió varias fracturas en la cara. Su recuperación demandó meses, refirieron los confidentes.

En un primer momento intervino, ante la denuncia del progenitor del joven agredido, la UFI Nº 1 del Departamento Judicial de Moreno y General Rodríguez del Dr. Leandro Ventricelli. Una vez que se confirmó que los acusados eran menores de edad, las actuaciones fueron trasladadas a Menores. La investigación se aceleró en este punto.

No estamos relatando una situación más grave por el trabajo de concientización que realizaron muchos padres integrantes de la familia del rugby del club Mariano Moreno. Hace ya bastante tiempo que hablan con sus hijos sobre las circunstancias de la muerte de Fernando Báez Sosa.

Fernando Báez Sosa fue asesinado a la salida de un boliche en Villa Gesell el 18 de enero del 2020. Los atacantes eran integrantes de un club de rugby del partido de Zárate, donde también era oriundo Báez Sosa. En el 2023 se conoció la condena. Cinco homicidas fueron condenados a prisión perpetua y tres jóvenes considerados partícipes secundarios a 15 años.

Por este terrible suceso, los amigos de la víctima del suceso en Believe evitaron cualquier tipo de confrontación. En los videos que se viralizaron a través de las redes sociales en octubre pasado, se observa como claramente estos jóvenes intentan detener a los agresores pero sin embestirlos. Llama la atención la pasividad del personal de seguridad del lugar, ya que todo ocurrió ante su mirada. Este dato habría sido remarcado en la presentación judicial.

Los tres sospechosos fueron alojados en centros de contención de menores. En el caso del no punible (menor de 16 años) tiene asignada una medida de seguridad restrictiva de la libertad. Puede prolongarse por seis meses con la posibilidad de prórroga por igual cantidad de tiempo.

En el caso de los dos adolescentes punibles el viernes se realizaría una audiencia en el Juzgado de Garantías del Joven donde se analizará la aplicación de la prisión preventiva. Las fuentes a las que recurrimos señalaron que con la carga probatoria en poder de la justicia sería una posibilidad concreta ya que enfrentan una pena en expectativa de entre 8 y 10 años de cárcel, a cumplir en un instituto hasta alcanzar la mayoría de edad.