La investigación se inició en octubre de 2025, a partir de una intervención de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N° 3 del Departamento Judicial de Pergamino y del Departamento de Cibercrimen, a cargo del Dr. Nelson Omar Mastorchio, que solicitó la colaboración del Departamento Inteligencia Contra el Crimen Organizado para desarticular una estructura delictiva dedicada a maniobras financieras ilícitas.
Según se estableció, la organización operaba de manera sistemática y ocasionó un perjuicio económico superior a los 1,8 billones de pesos, afectando principalmente a empresas argentinas del sector agropecuario. El esquema delictivo se basaba en la utilización de documentación apócrifa para la apertura de cuentas bancarias, la obtención de préstamos y la posterior canalización de fondos hacia plataformas de criptoactivos.
Las tareas investigativas permitieron determinar que el dinero obtenido era convertido en activos virtuales y transferido a billeteras digitales no identificadas, sin respaldo en operaciones legítimas ni inscripción como proveedores de servicios de activos, con el objetivo de dificultar su trazabilidad.
Como resultado de las primeras medidas judiciales, se realizaron diversos allanamientos que derivaron en la detención de los principales sospechosos y en el secuestro de elementos de interés para la causa. Con el avance de las pesquisas, los investigadores lograron identificar a otros dos hombres que cumplían funciones clave en la coordinación y provisión de documentación falsa utilizada para conformar las denominadas “carpetas” presentadas ante las entidades bancarias perjudicadas.
Con las pruebas reunidas, el Juzgado de Garantías N° 1 del Departamento Judicial de Pergamino, a cargo interino del Dr. Fernando Ariel Ayestaran, con intervención de la Secretaría Única de la Dra. María Alicia Clerc, ordenó la realización de dos allanamientos en domicilios ubicados en el partido de San Isidro y en la localidad de José C. Paz.
Durante los procedimientos, los efectivos detuvieron a uno de los investigados y secuestraron una notebook, dos teléfonos celulares, doce tarjetas de débito y crédito de distintas entidades financieras, además de documentación relevante para la causa.
El detenido, de nacionalidad argentina y 59 años de edad, quedó junto a los elementos incautados a disposición del magistrado interviniente.
argentina.gob.ar


