Especialistas advierten que la obesidad requiere un abordaje médico integral y sin estigmas

En el marco del mes de la obesidad, profesionales de la salud señalan que el prejuicio social es uno de los principales obstáculos para el tratamiento.

En Argentina, dos de cada tres adultos presentan exceso de peso.La obesidad es una enfermedad crónica, multifactorial y progresiva que, a diferencia de otras patologías como la diabetes o la hipertensión, se manifiesta físicamente, exponiendo a quienes la padecen a juicios y comentarios basados en el desconocimiento. Especialistas advierten que reducir esta condición a una cuestión de «voluntad individual» es un error que retrasa la consulta médica y empeora el pronóstico de los pacientes.

Según datos de la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, la prevalencia de la obesidad en el país pasó del 14% en 2005 al 25,4% en 2018. Las proyecciones globales estiman que para el año 2030, la mitad de la población adulta podría verse afectada por esta patología, la cual incrementa el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 e hipertensión.Un enfoque interdisciplinario

El Dr. Agustín Duro, cirujano bariátrico, explica que en la obesidad interactúan aspectos biológicos, genéticos, hormonales y ambientales.

Por este motivo, el tratamiento requiere una evaluación médica personalizada que vaya más allá del peso o el índice de masa corporal, analizando también el estado metabólico y la función hepática de cada persona.

Para dar respuesta a esta demanda, se han conformado unidades especializadas, como la del Hospital Italiano, que integran a médicos clínicos, nutricionistas, psicólogos y cirujanos.

El abanico terapéutico actual incluye:

Planes nutricionales individualizados.

Abordaje farmacológico (con selección personalizada según el paciente).Procedimientos intervencionistas, como la gastroplastia endoscópica o la cirugía bariátrica para casos de obesidad severa.

El impacto del estigma en la saludLa Dra. Karin Kopitowski, especialista en Medicina Familiar, destaca la importancia de promover información y acompañamiento. El estigma social provoca que muchas personas posterguen su llegada al sistema de salud por culpa o temor al juicio externo.

La evidencia médica sostiene que la obesidad tiene tratamiento, pero este debe ser sostenido en el tiempo y bajo supervisión profesional, alejándose de las soluciones universales y enfocándose en la salud integral del paciente.