Una encuesta global realizada a 6.500 tutores de animales de compañía reveló que existe una necesidad significativa de mayor concientización y orientación sobre la prevención de parásitos en perros y gatos.
El estudio mostró que el 43% de los encuestados indicó que sus animales ya habían experimentado infecciones parasitarias, y uno de cada cinco casos ocurrió en el último año. Además, el 27% afirmó estar poco o nada familiarizado con los riesgos asociados a parásitos, mientras que el 75% manifestó que valoraría recibir consejos más claros sobre prevención.
Los expertos destacan que los parásitos pueden afectar la salud de los animales de diferentes maneras.
Existen parásitos internos, como giardias, «gusanos chatos» y el gusano del corazón (dirofilaria), que afectan órganos internos, y parásitos externos, como pulgas y garrapatas, que además pueden transmitir enfermedades como ehrlichiosis y hepatozoonosis en perros.
“La desparasitación debe considerarse siempre una práctica médica indicada por un veterinario, ya que cada animal tiene necesidades diferentes según su especie, edad y estilo de vida”, señaló el Dr. Alexis Jaliquias, director de una clínica especializada en gatos.
El Dr. Pablo Borrás, especialista en enfermedades infecciosas y parasitarias, agregó que la elección de productos antiparasitarios debe basarse en la indicación profesional y respetar la especie, la edad y la vía de administración.
Además, recomendó tratar el ambiente donde vive el animal, dado que la mayor parte de la vida de pulgas y garrapatas ocurre en casa o en el jardín.
El Dr. Jorge Reynal, gerente de Marketing de un laboratorio de salud animal en Sudamérica, destacó que los veterinarios son la fuente más confiable de orientación sobre salud de mascotas, y que la prevención protege tanto a los animales como a las personas, al reducir el riesgo de enfermedades zoonóticas.
La encuesta y los especialistas coinciden en que la prevención es un “pequeño acto de amor” que debe formar parte de la rutina diaria de los tutores: observar cambios en el comportamiento, revisar heridas o pérdida de apetito y proteger a las mascotas con medidas antiparasitarias.
Estas acciones contribuyen a preservar la vida, la salud y el bienestar de los animales y de toda la familia.


