Detuvieron a “Flopy” Ayala, prófuga de la justicia cuando vendía drogas con prisión domiciliaria

Este martes detuvieron en La Perla a Florencia “Flopy” Ayala. La mujer cayó junto a su pareja, Adrián Segovia. Ambos estaban prófugos de la justicia desde el 2025, acusados de vender drogas. “Flopy”, quien en ese momento cumplía prisión domiciliaria, es sobrina de María Eugenia Ayala, conocida como “Paka”. “Paka” Ayala es sindicada como la máxima líder de una banda dedicada a la comercialización de estupefacientes en el barrio Lomas de Moreno y que fue parcialmente desarticulada por la justicia federal en el 2023.

Con la participación del grupo Halcón, personal del servicio de calle de la comisaría 4ª de Moreno (Cuartel V) detuvo durante las últimas horas de la tarde de este martes 14 de abril a una pareja acusada de venta de drogas al menudeo. El allanamiento, solicitado por el Dr. Leandro Ventricelli (uno de los titulares de la UFI Nº 12 del Departamento Judicial de Moreno y General Rodríguez) y avalado por la Jueza de Garantías Nº 1 Dra. Adriana Julián, se efectuó en la Manzana 9 del Plan Federal de La Perla, en la zona norte de Moreno, sobre la calle Mariano de Vedia y Mitre casi esquina México.

Cuando los uniformados irrumpieron en la construcción, encontraron a las dos personas buscadas. Se trataba de Florencia Denise Ayala, conocida como “Flopy” y de 36 años, y de Adrián Marcos Daniel Segovia, de 33. Ambos estaban prófugos desde el 14 de febrero del 2025, Día de San Valentín. Los acusan de proveer de drogas, principalmente cocaína, a distintos puntos de venta en la zona norte de Moreno, con epicentro en el barrio Lomas. Lo llamativo de esta situación es que en esos momentos “Flopy” Ayala cumplía prisión domiciliaria. No tenía pulsera de monitoreo. Desapareció del lugar declarado como residencia habitual.

Florencia Ayala fue detenida en el 2022 junto a otros sospechosos en el marco de una investigación por la venta de drogas en la zona norte del distrito, principalmente en los barrios Lomas, La Perla y 25 de Mayo. Quien lideraba la organización, que incluía la distribución y la comercialización minorista de cocaína en “kioscos”, era su tía, María Eugenia Ayala, alias “Paka” y hoy de 51 años. Parte de la banda fue apresada, pero “Paka” con el resto de la gavilla, que era integrada por algunos de sus hijos, recién cayeron en agosto del 2023. El juicio está planificado para septiembre de este año. “Paka” Ayala también tiene una causa en la justicia federal.

Desde el 2022 “Flopy” Ayala gozaba de prisión domiciliaria, sin monitoreo. Las fuentes consultadas indicaron que le otorgaron esta morigeración porque habría acreditado la responsabilidad de hijos menores de edad. Pero habría heredado de su tía el lucrativo negocio de la distribución de cocaína. Al menos una parte, porque se detectó que otros actores participan del suministro en sectores delimitados del norte del distrito. Una pacífica convivencia.

En febrero del 2025, una investigación comandada por el Dr. Ventricelli determinó que un “bunker” de venta de drogas en el corazón de Lomas de Moreno era proveído por “Flopy” Ayala y su pareja, Adrián Segovia. No tendría que llamar la atención que ese punto, ubicado en Río Amazonas entre Rojas y Payró, era el domicilio que brindó “Flopy” Ayala en la justicia como residencia para el cumplimiento de la prisión morigerada. “Flopy” Ayala y Segovia desaparecieron de escena. Hasta este martes 14 de abril.

El servicio de calle de la comisaría 4ª de Moreno (Cuartel V) obtuvo el dato de que tanto Ayala como Segovia estaban residiendo en el Plan Federal de La Perla, específicamente en la Manzana 9. El titular de esa seccional, comisario Marcelo Zárate, brindó la información a Ventricelli, quien solicitó la orden de allanamiento. La redada terminó con “Flopy” Ayala y Segovia apresados.

Lamentablemente se volvió habitual, desde el primer poblamiento del Plan Federal, que grupos “narcos” usurpen a punta de pistola algunas viviendas. Como triste antecedente, en el archivo encontramos el llamado “Triple Crimen de La Perla”, donde el 29 de diciembre del 2016, un sicario asesinó a dos vendedores de drogas y a una chica que circunstancialmente se encontraba dentro del “bunker” con el objetivo de robar un kilo de cocaína. Una sangrienta mexicaneada. Desde ese momento, las expulsiones de residentes de la zona de manera violenta, se hicieron públicas. ¿Cómo llegaron Ayala y Segovia a ocupar esa casa en ese sector, inaugurado durante la gestión de Mariel Fernández en diciembre del 2020? Sospechamos que no estaban en el listado oficial de beneficiados. Nulos controles del Instituto de la Vivienda de la provincia de Buenos Aires y del Instituto del Desarrollo Urbano, Ambiental y Regional de la municipalidad de Moreno.

El entramado que reflejamos en este artículo periodístico, puede parecer ajeno a muchos lectores, pero es una realidad contundente que se vive en distintos barrios de Moreno, como ocurre en numerosos puntos del conurbano. La violencia es cotidiana. En el norte de Moreno aún subsiste la sombra de la “Paka” Ayala, y en menor medida “Pachi” Cáceres, detenido en el mismo operativo que la primera. Gran parte de la venta de drogas en ese sector es manejada por grupos escindidos de la estructura de “Paka”, a la que se sumaron nuevos delincuentes de distintos niveles y la proliferación de menores que se encargan de la seguridad, los llamados “soldaditos”.

En el expediente judicial que tiene como punto saliente las detenciones de “Flopy” Ayala y Adrián Segovia, se transcriben conversaciones por WhatsApp entre “Flopy” y varios vendedores. Fueron extraídas de uno de los teléfonos secuestrados en el 2025, cuando Ayala y Segovia evadieron el accionar de la justicia. En esos textos y audios queda en claro la normalidad con la que actuaban en la venta de drogas. Pedidos de mercadería, objetivos de comercialización diaria y semanal, estrategias  de transacción, diferenciación de tarifas respecto a la actividad diurna y nocturna e incluso acomodamiento de precios relativos a la caída de algún “kiosco” de la competencia. Sí, como cualquier empresa. Oferta, demanda y marketing integral.

Muchos vecinos están resignados. Esta es la realidad que se impuso. Hay que pensar que la presencia del Estado en esas barriadas se resume a la escuela y a algunas unidades sanitarias. El monopolio de la violencia está en las manos de los “transas” y los “narcos”. Una buena entre tanta malaria: “Flopy” Ayala y Adrián Segovia están detenidos, acusados del delito de “Tenencia de drogas para comercialización agravada por la intervención de dos o más personas”.