Luego de las amenazas de tiroteos en las escuelas, se debe trabajar en un nuevo protocolo para actuar ante estas situaciones

Durante la noche de este jueves y la madrugada del viernes, los chats de las comunidades educativas ardieron. En la mayoría de las escuelas de Moreno y General Rodríguez se recibieron amenazas de tiroteos. Videos y fotos, además de comunicados de las direcciones de establecimientos educativos, se viralizaron.

Un reto en las redes sociales, principalmente en TikTok, generó alarma cuando comenzó a difundirse en las comunidades educativas. En algunas escuelas aparecieron pintadas en los baños, advirtiendo sobre un tiroteo programado para este viernes 17 de abril. Las fotos se viralizaron, algunas acompañadas de videos y listados de supuestas víctimas. Las imágenes mostraban armas e incluso una persona portando una pistola frente a una institución no identificada.

A modo de ejemplo, trascendió una foto de varios chicos armados dentro de un aula. La imagen había sido modificada con Inteligencia Artificial. Un análisis en detalle brindaba precisiones sobre la manipulación de la misma y la incorporación de armas de manera digital. Esto motivó que uno de estos adolescentes saliera en un video brindando explicaciones. Tal cariz había tomado la propagación exponencial.

Esta situación tuvo el efecto evidentemente deseado: la alarma se encendió y las familias cayeron en la desesperación. No fue un fenómeno aislado en nuestra región. Tenemos reportes de muchas escuelas a lo largo y ancho del conurbano que sufrieron las mismas advertencias. Las direcciones de los establecimientos emitieron comunicados, publicados en las redes, que guardaban similitud al difundido durante la tarde del jueves en la escuela secundaria 39 de Moreno centro:

“Estimadas familias:

Nos dirigimos a ustedes a fin de informar que en el día de la fecha se ha tomado conocimiento de un mensaje escrito en uno de los baños de la institución, el cual hace referencia a presunta situación de violencia que circula actualmente en redes sociales como parte de un “reto”.

Ante esta situación, la institución ha actuado de manera inmediata, activando los protocolos correspondientes y articulando con los equipos de orientación escolar y las autoridades pertinentes, a fin de abordar la situación de manera responsable y preventiva.

Queremos llevar tranquilidad a toda la comunidad: al momento no existe ningún indicio concreto que implique una situación de riesgo real dentro de la escuela. No obstante, se continuará trabajando activamente en el seguimiento del caso, priorizando el cuidado y bienestar de nuestros/as estudiantes.

Asimismo, consideramos fundamental el acompañamiento de las familias en el uso responsable de las redes sociales, promoviendo el diálogo con sus hijos/as sobre este tipo de contenidos, que pueden generar preocupación o malestar.

La escuela reafirma su compromiso con la construcción de un espacio seguro, de cuidado y respeto para todos y todas.”

En todos los casos se realizaron las denuncias correspondientes. Los directivos se presentaron en las comisarías jurisdiccionales para formalizar las circunstancias que atravesaban. Las actuaciones fueron remitidas a la justicia. Esta mañana se concentraban en la UFI Nº 7 del Departamento Judicial de Moreno y General Rodríguez, a cargo de las Dras. Érica Chiessi y Solange Castelli.

En este punto cabe aclarar que no se trata de una “travesura” o un “juego”. Es un delito tipificado en el Código Penal Argentino en el artículo 211 como intimidación pública, castigado con penas de dos a seis años de prisión. Esta figura se aplica cuando se generan alarmas o temor colectivo, incluso si la amenaza es falsa, provocando la movilización de fuerzas de seguridad y el entorpecimiento de servicios.

La raíz de estas advertencias tiene origen en el bullying y una supuesta venganza por esta práctica. Se da en el marco de la terrible tragedia ocurrida en la localidad de San Cristóbal, provincia de Santa Fe, donde un alumno armado mató a un compañero e hirió a otros. Victimario y víctimas, todos menores de edad.

Consultado el secretario de Seguridad del municipio de Moreno, profesor Ismael Castro, explicó que, en conjunto con la Policía bonaerense, reforzaron los patrullajes y las recorridas en los corredores educativos. Además, el monitoreo es constante, a través de las cámaras de vigilancia instaladas en las inmediaciones de las escuelas. Recalcó que trabajan de manera coordinada con la secretaría de Educación y de Justicia de la comuna.

Tomamos contacto con la Inspectora Jefa de Educación regional Verónica Roldán (con jurisdicción en la zona) y dijo que nos enviaba información oficial. Eso fue a las 11 de la mañana. Cuatro horas después seguimos esperando. El Inspector Jefe de Educación de la provincia, Gustavo Copes, a la misma hora, nos remitió al director de Prensa de la Dirección General de Cultura y Educación que conduce Flavia Terigi. Ya le habíamos escrito a este funcionario, llamado Adolfo Clares Franco, a las 9.45. Silencio hasta el momento. La misma actitud tomó la Inspectora Jefa de Educación del distrito de General Rodríguez, Graciela Monsalvo. En el caso de Karina Ramírez, Inspectora Jefa de Educación de Moreno, directamente nos bloqueó en WhatsApp.

Quienes sí publicaron escritos respecto a esta situación fueron SUTEBA y el Bloque Sindical de Educación de la provincia (integrado por ATE, AMET, SOEME, FEB, SADOC, UDOCBA, UDA y UPCN, además de SUTEBA); también lo hizo la municipalidad de General Rodríguez. En las redes de la comuna de Moreno siempre afectos a subir actividades de color, nada subieron. El flyer de SUTEBA plasma la necesidad de tomar medidas urgentes. Exigen la conformación de protocolos específicos.

Por lo pronto no tenemos reportes de incidentes en ningún establecimiento, pero ganó el miedo. Por ejemplo, en la Escuela de Educación Secundaria Nº 21 “Mariano Moreno” del centro de Moreno, el “Mariano” como se lo conoce popularmente, concurrieron menos de un centenar de alumnos sobre un total aproximado de 1.400.

Las comunidades están temerosas. En las próximas horas, los directores de escuelas de Moreno mantendrán una reunión virtual para acordar maneras de afrontar estas graves incidencias, según nos revela una fuente. No genera la misma alteración una amenaza de bomba (que también ocurrió a la par de esta situación, como por ejemplo en la primaria 57 de Cuartel V) que una advertencia de tiroteo. Las armas son más “fáciles” de conseguir, lo que hace que el miedo sea más cercano y palpable..

El trabajo por delante es difícil y el diálogo, además de la información clara y precisa, es fundamental para volver a una suerte de normalidad. La justicia tiene que ir hasta el fondo de la cuestión y sancionar a los responsables.