El pasado viernes, en horas de la tarde y cuando la conmoción por las amenazas de tiroteos había pasado, la dirección general de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires difundió un comunicado de prensa al respecto.
Las redes sociales de las comunidades educativas habían comenzado a entrar en alarma el jueves por la tarde ante las advertencias que aparecieron pintadas en los baños de los establecimientos educativos de Moreno y General Rodríguez, situación que se replicó en otros distritos del conurbano bonaerense, principalmente.
En ese marco, las direcciones de las escuelas de la zona salieron rápidamente a comunicar las medidas a adoptar. Distinta postura tomaron las Jefaturas de Educación, donde los inspectores de nivel distrital (incluso la responsable del área Karina Ramírez nos tiene bloqueados), regional y de la provincia se ampararon en el silencio, sin mantener contactos ni con las familias ni con los medios de comunicación.
Alrededor de las 17 horas del pasado viernes 17 de abril, el área de prensa del gobierno bonaerense emitió el siguiente parte de prensa:
“Estamos sobre el final de una semana de mucha tensión para nuestro sistema educativo. En escuelas de varios distritos de la provincia se han recibido mensajes amenazantes mediante pintadas, carteles y otros soportes. Sucedió también en otras jurisdicciones del país, según se compartió ayer en la Asamblea del Consejo Federal de Educación. El temor producido por las amenazas se sufre en las escuelas y se ha extendido a las familias.
Estas acciones de intimidación han sido promovidas a través de redes sociales en las que participan nuestras y nuestros estudiantes, en las que se les incita a sumarse a las amenazas. A los y las estudiantes les decimos que reproducir amenazas no es una broma ni una mera transgresión: se trata de una conducta grave que vulnera la convivencia institucional, produce un daño en las y los demás y puede ser objeto de investigación judicial. Alentamos a quienes han producido las amenazas a reconocer su actuación y a generar acciones reparatorias. Solicitamos a sus familias el acompañamiento en este propósito mediante la conversación con sus hijos e hijas y el trabajo corresponsable con las escuelas.
Es importante distinguir estas acciones de los conflictos interpersonales que se expresan en formas violentas, en peleas y enfrentamientos que en determinados episodios han incluido el uso de armas. Esta semana también sucedieron actos de esta clase, y son muy graves, porque tienen la potencialidad de producir un daño a la integridad física de las personas. La agresión física no puede ser la respuesta naturalizada ante situaciones de conflicto. Las escuelas son lugares donde retomar el diálogo y restablecer la convivencia, donde afrontar los conflictos mediante la conversación y donde aprender formas de actuación en las que prime el cuidado mutuo.
Finalmente, queremos referirnos al temor ante la posibilidad de hechos de violencia extrema y planificada: a partir de la tragedia ocurrida en una escuela de nuestro país, ha tomado estado público la existencia de una comunidad digital dedicada a la exaltación de ataques de esta clase. Esta situación, dada su peligrosidad significativa, es objeto de monitoreo por parte del Ministerio de Seguridad y las Fiscalías, con la colaboración de nuestra Dirección General y de las instituciones educativas cuando corresponde. Sobre estas situaciones hemos trabajado en una reunión específica con Inspectoras/es Jefas/es Regionales y Distritales con la participación del Ministerio de Seguridad, para que todos y todas estemos advertidos y realicemos las intervenciones que son propias de nuestras respectivas competencias.
El sistema educativo bonaerense cuenta con herramientas, equipos y guías para actuar ante estas situaciones que son de muy distinto orden, priorizando siempre el cuidado colectivo, la continuidad pedagógica y el aprendizaje de formas responsables de participar en la vida en común. Las inspecciones cuentan con Orientaciones para la actuación inmediata ante la detección de mensajes amenazantes o presencia de armas en el escenario escolar. Otras acciones incluyen la realización de las actuaciones necesarias en el ámbito judicial y el despliegue de un abordaje específico por parte de los equipos de orientación y de supervisión.
En el final de esta semana difícil, expresamos nuestra solidaridad con quienes han sufrido estos distintos hechos y acompañamos a cada institución en su abordaje, comprometiéndonos a profundizar la articulación local. Asimismo, reconocemos el trabajo de los equipos de conducción, docentes, equipos de orientación y de supervisión, en cuanto a su intervención responsable, cuidada y efectiva.
Ante la aparición de mensajes conteniendo amenazas:
Estudiantes, docentes, auxiliares: dar aviso a las autoridades escolares, mantener la calma y colaborar en lo que se les indique.
Autoridades escolares:
Dar intervención a los equipos de inspección para que les orienten sobre los pasos a seguir.
Generar rápidamente situaciones de conversación entre estudiantes, familias y docentes que permitan fortalecer los acuerdos institucionales de convivencia.
No viralizar los mensajes, ya que se genera miedo y se estimula la repetición.
Dirección General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires”.
La pregunta clave es ¿alcanzan estas medidas?


