Franco Emanuel Farías tenía 28 años. Murió de un disparo en la cabeza, luego de enfrentarse con la policía. Farías, junto a un cómplice posteriormente detenido, había robado a un muchacho que esperaba el colectivo. La justicia no tomó temperamento contra los oficiales.
Alrededor de las 11 de la mañana de este viernes 8 de mayo, dos delincuentes asaltaron a un muchacho de 22 años, quien esperaba el colectivo en la esquina de las calles San Carlos y San José del barrio Rififí de Moreno Sur. A punta de pistola, le sacaron la mochila, dinero en efectivo y el teléfono celular. Escaparon a la carrera por San Carlos y doblaron en San Ramón.
Un ocasional testigo llamó al servicio de emergencia 911. En esos momentos, por la zona, circulaba un móvil del Comando de Patrullas de Moreno. El personal policial asistió a la víctima y salió en busca de los ladrones. Desde una vivienda ubicada sobre San Ramón entre San Carlos y Balcarce fueron recibidos a los tiros.
Como refuerzos llegaron dos patrulleros más. Se desató un infernal intercambio de disparos. Cuando la pólvora se disipó, los uniformados ingresaron al predio. En los fondos encontraron a un sujeto gravemente herido. Aún sostenía una pistola Bersa Thunder 9 mm. Estaba rodeado de una decena de vainas servidas del mismo calibre.
Inmediatamente convocaron a una ambulancia. Minutos después fue trasladado al hospital provincial Mariano y Luciano de la Vega. Un móvil de seguridad abrió camino. Pese al esfuerzo de los médicos, el hombre murió. La única bala que lo alcanzó impactó en su cabeza.
Fue identificado como Franco Emanuel Farías y tenía 28 años. No trascendió si poseía antecedentes penales.
Los policías detuvieron en la vivienda al cómplice. Se llama Federico Emiliano Miranda y tiene 33 años. Quienes ocupaban la casa dijeron desconocerlo. Es materia de investigación. Recuperaron los objetos de valor sustraídos un rato antes a la víctima del atraco.
Ya con la presencia en el lugar de la Dra. Verónica Pittella (titular de la UFI Nº 8 del Departamento Judicial de Moreno y General Rodríguez) y su equipo de trabajo, convocaron a la Policía Federal para la realización de las pericias. Pittella labró actuaciones por “robo agravado, atentado y resistencia a la autoridad, tenencia ilegal de arma de guerra y homicidio”.
La fiscal no tomó temperamento alguno contra el personal policial (quienes resultaron ilesos) porque consideró que actuó en legítima defensa. Más allá de que restan los exámenes por parte de los especialistas, las fuentes consultadas indicaron que hay un elemento clave para sostener esta postura: toda la secuencia, desde el robo hasta el tiroteo, quedó registrada en varias cámaras de seguridad vecinales.
La operación de autopsia está planificada para este sábado en el Cuerpo Médico Forense de Lomas de Zamora.


