Con la llegada de las bajas temperaturas, aumentan los casos de bronquiolitis, una infección respiratoria aguda que afecta principalmente a bebés menores de un año y que suele circular con mayor frecuencia durante el otoño y el invierno.
La enfermedad es causada por distintos virus, aunque el más común es el Virus Sincicial Respiratorio (VSR), y produce inflamación en las vías aéreas pequeñas, generando distintos grados de dificultad respiratoria.
Entre los síntomas más frecuentes se encuentran la respiración acelerada, tos, decaimiento, dificultad para dormir o alimentarse y hundimiento del pecho o las costillas al respirar. También puede aparecer irritabilidad, aleteo nasal o coloración azulada en labios y uñas, una señal de alarma que requiere atención médica urgente.
Especialistas remarcan que los bebés menores de tres meses, prematuros o con enfermedades crónicas presentan mayor riesgo de desarrollar cuadros graves, por lo que recomiendan extremar los cuidados durante los meses de mayor circulación viral.
Actualmente no existen tratamientos específicos para eliminar el virus, por lo que el seguimiento médico se centra en controlar la oxigenación y garantizar una correcta hidratación y alimentación del bebé.
En Argentina, además, se incorporaron estrategias de prevención como la vacunación contra el Virus Sincicial Respiratorio en personas gestantes entre las semanas 32 y 36 del embarazo, y la aplicación del anticuerpo Nirsevimab en bebés con factores de riesgo.
Para prevenir contagios, se recomienda mantener la lactancia materna, ventilar los ambientes, lavarse frecuentemente las manos, higienizar chupetes y juguetes, evitar la exposición al humo del cigarrillo y limitar el contacto de los bebés con personas resfriadas o con síntomas respiratorios.
Ante cualquier signo de dificultad respiratoria o cambios en el comportamiento habitual del niño, especialistas aconsejan realizar una consulta médica inmediata.


