Se trataba de un joven de 19 años, domiciliado en el barrio Puerta de Hierro. También detuvieron a un cómplice, de 18. Ya habrían identificado a los demás malvivientes. La fiscalía sostiene la carátula de “legítima defensa”, en beneficio del policía federal.
El suceso se produjo el pasado viernes 10 de julio a las 7:13. Una cámara de seguridad privada captó el caminar de una persona por la calle Ituzaingó desde Dardo Rocha hacia Sáenz Peña, pleno centro sur de Moreno, frente al jardín del colegio Jefferson. 17 segundos después, pasaron cuatro sujetos, uno de ellos con una campera roja. Seguían al primero.
Inmediatamente se escucharon gritos. Una sola detonación conmovió la mañana. Acto seguido, tres de los cuatro individuos son tomados por el video, a la carrera, regresando sobre sus pasos, desesperados. Falta el hombre de la campera roja. Ya estaba muerto, a los pocos metros. Sus valientes cómplices lo abandonaron a su suerte.
Los cuatro delincuentes habían intentado robar a un policía federal, sin saber que se trataba de un suboficial. El cabo, de 29 años y franco de servicio luego de cumplir tareas en una comisaría de CABA, regresaba a su casa. Iba a pie, desde la estación de Moreno, donde había descendido de un colectivo. Los trenes no funcionaron este fin de semana largo.
Esta modalidad de robo, tipo “piraña”, se ha hecho habitual en esa zona. Son varias las denuncias de los damnificados. Los ladrones salen armados y asaltan sin importarles la edad de sus víctimas ni los horarios. Los botines son magros. Son peligrosos.
Esta vez, su objetivo repelió la agresión. Según consta en el expediente judicial, uno de los ladrones le advirtió: “estás robado”. El policía federal sacó su pistola reglamentaria, se identificó y disparó.
La vida de Lautaro Ezequiel Benítez, de 19 años, terminó esa mañana. Estaba domiciliado en el barrio Puerta de Hierro de Moreno sur. Recién en la tarde de ese mismo viernes fue identificado. Horas después, personal de la comisaría 1ª de Moreno junto con la DDI de Moreno y General Rodríguez detuvo a un cómplice de 18 años. Confidentes con acceso a la investigación aseguraron que los restantes participantes también están individualizados.
Por lo pronto, el Dr. Martín Borgnia, fiscal de la UFI Nº 4 del Departamento Judicial de Moreno y General Rodríguez, no tomó temperamento privativo de la libertad contra el agente federal. Borgnia, quien estuvo presente con la funcionaria Dra. Rebeca Patiño en la escena del hecho, consideró que actuó en legítima defensa. Solo secuestró el arma oficial.
En el avance del expediente, se esperan novedades en las próximas horas.


