El informe preliminar de la autopsia practicada sobre el cuerpo de Estefanía Monzón fue contundente. El femicidio se produjo por estrangulamiento a lazo. Antes había sido brutalmente golpeada. Sergio Iván Lucero se negó a declarar y seguirá detenido acusado de “homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género – femicidio”.
La Dra. Alejandra Rodríguez, titular de la UFI N° 9 del Departamento Judicial de Moreno y General Rodríguez, recibió el informe preliminar de autopsia en la noche de este miércoles. La necropsia fue realizada en el Cuerpo Médico Forense, que funciona en uno de los pabellones del hospital provincial Vicente López y Planes de General Rodríguez. Con la firma del médico legista Dr. Joel Antonio Zamuz, las conclusiones médico-legales a las que arribó el facultativo fueron contundentes.
Estefanía Crystal Monzón, de 30 años, murió como consecuencia de “falla cardíaca, secundaria a asfixia mecánica originada por compresión cervical (estrangulación a lazo)”. El forense determinó que “el fallecimiento de la víctima se produjo de manera mediata y con período agónico”. Dató la muerte entre la mañana y las primeras horas de la tarde del mismo lunes que desapareció. Describió, además, una multiplicidad de golpes en la cabeza y la cara. Por ejemplo, sufrió “la fractura de los huesos de la nariz con lesión contuso cortante”. Una brutalidad irracional y difícil de calificar.
La joven había sido vista por última vez el lunes pasado, cuando dejó a sus hijas -de 6, 11 y 13 años- en la Escuela Primaria Número 9, en el cruce de las calles Juana Azurduy y Remedios de Escalada del barrio San Martín.
Precisamente, las autoridades escolares alertaron a la familia de que nadie había ido a buscar a las menores en el horario de salida, lo que movilizó a sus familiares y allegados.
La denuncia por la desaparición fue radicada por la madre de Monzón cerca del mediodía del martes. A partir de ese momento comenzó la búsqueda. La investigación estuvo encabezada por la Dra. Alejandra Rodríguez, titular de la UFI N° 9 del Departamento Judicial de Moreno y General Rodríguez.
Ese mismo día, en horas de la tarde, se allanó la casa con la presencia de diversas fuerzas policiales, funcionarios judiciales y Policía Científica. La propiedad está ubicada sobre la calle Rafael Obligado, entre la Ruta 7 y José Mármol del barrio Los Perales.
A través del análisis de luminol (un compuesto químico que produce una reacción quimioluminiscente catalizada por el hierro presente en la hemoglobina de la sangre), los peritos detectaron manchas hemáticas en varias habitaciones.
En los fondos de la propiedad se encontraba una pileta de importantes dimensiones. Para las tareas de búsqueda fueron convocados buzos tácticos de los Bomberos Voluntarios. Los especialistas no hallaron ningún rastro. Las tareas tuvieron que ser suspendidas por la falta de luz natural y las persistentes lluvias que se desencadenaron en la región.
Mientras tanto, Sergio Iván Lucero, de 21 años, había sido demorado en la DDI. La revisión médica rutinaria a la que fue sometido Lucero arrojó como resultado lesiones en los nudillos, manos y antebrazos. Se vislumbraba el peor final.

Finalmente, durante la mañana de este miércoles comenzó un exhaustivo rastrillaje en un descampado lindero a la casa que ocupaban Estefanía Monzón, sus tres hijas y Lucero. Desde el día anterior, este predio contaba con custodia policial. De los trabajos participaron perros de la división K9.
Cerca del mediodía, los perros encontraron el cadáver de la mujer. Estaba bajo un montículo de basura. Sus restos fueron trasladados al Cuerpo Médico Forense de General Rodríguez, donde se realizó la autopsia. Antes fueron identificados por familiares: sin dudas, se trataba del cuerpo de Estefanía Monzón. Extraoficialmente trascendió que la muerte se habría producido por múltiples golpes recibidos.
Ya con la terrible noticia en conocimiento de la comunidad, se produjo un corte de tránsito sobre la Ruta 7 a la altura de la calle Rafael Obligado, a metros del paso a nivel ferroviario del barrio Raffo. Estaba prevista una movilización popular en reclamo de la aparición con vida de Estefanía Monzón. El dolor de familiares, allegados y vecinos era inconmensurable.
Las hijas de Estefanía Monzón ya habían manifestado que su madre era víctima de violencia de género. Ellas también sufrían golpes. Amigas de Estefanía ratificaron estas declaraciones y agregaron que hacía un tiempo que Monzón y Sergio Iván Lucero estaban separados, pero Lucero no tenía dónde vivir; por este motivo seguía en la casa familiar. La relación había comenzado hacía poco más de un año.
En la mañana de este jueves, Lucero, asistido por un defensor oficial, se amparó en el derecho constitucional de no declarar ante la Dra. Rodríguez. En ese acto fue informado de que está imputado en el delito de “homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género – femicidio”. Quedó alojado en los calabozos de una de las comisarías de la región.


