Osteoporosis: cuáles son los factores de riesgo y cómo fortalecer los huesos

La alimentación, la actividad física y los hábitos saludables cumplen un papel fundamental en el cuidado de la salud ósea.

La enfermedad puede prevenirse, diagnosticarse y tratarse, aunque en sus primeras etapas suele no presentar síntomas.La osteoporosis es una enfermedad que debilita los huesos debido a la disminución de la masa ósea y al deterioro de su estructura interna.

Esto aumenta la posibilidad de sufrir fracturas, especialmente en la columna vertebral, las muñecas y la cadera.

El riesgo crece con la edad y es mayor en las mujeres. Se estima que una de cada tres mujeres y uno de cada cinco hombres mayores de 50 años pueden sufrir una fractura relacionada con esta enfermedad.Cuáles son los factores de riesgo

Entre las principales condiciones que pueden favorecer el desarrollo de osteoporosis se encuentran la edad, los antecedentes familiares y determinados factores relacionados con el estilo de vida y la alimentación.

Las mujeres tienen mayor predisposición que los hombres, mientras que también se registra un riesgo más elevado en personas de piel blanca o ascendencia asiática. Contar con familiares directos que hayan tenido osteoporosis, especialmente si alguno sufrió una fractura de cadera, también aumenta las posibilidades.

La alimentación es otro aspecto importante.

Una ingesta insuficiente de calcio durante la vida puede reducir la densidad ósea, favorecer la pérdida temprana de masa ósea y elevar el riesgo de fracturas.Señales de alertaEn sus primeras etapas, la osteoporosis generalmente no provoca síntomas.

Sin embargo, cuando la enfermedad debilita los huesos, pueden aparecer algunas señales asociadas a fracturas, como dolor de espalda, pérdida progresiva de estatura y una postura encorvada.

También pueden producirse fracturas ante golpes o esfuerzos que normalmente no causarían lesiones de esa gravedad.Cómo cuidar la salud de los huesos

La prevención requiere incorporar hábitos saludables en las distintas etapas de la vida.

Una alimentación equilibrada, con suficiente calcio y proteínas, es una de las principales medidas para mantener los huesos fuertes.

Entre los alimentos que aportan calcio se encuentran los lácteos, el salmón, las sardinas, el atún y algunos productos de soja, como el tofu.

La vitamina D también cumple una función importante, ya que ayuda al organismo a absorber el calcio.

Puede obtenerse a través de pescados grasos, alimentos fortificados y la exposición a la luz solar.La actividad física regular es otro factor clave.

Los ejercicios que implican soportar el propio peso corporal y los que fortalecen los músculos ayudan a mantener la salud ósea.

Caminar a paso ligero, correr, bailar, subir escaleras y practicar deportes como fútbol o tenis son algunas de las alternativas.

Por último, evitar el tabaco y limitar el consumo de alcohol contribuye a reducir los factores que afectan la salud de los huesos.