La circulación de virus respiratorios registra una tendencia al alza, consolidando un adelantamiento de la temporada en comparación con años anteriores, aunque los valores se ubican dentro de los parámetros esperables para la época fría.
Esta suba se concentra de forma casi exclusiva en el virus de la influenza A(H3N2), el cual representa el 98% de los cuadros detectados en los últimos monitoreos sanitarios.
Los datos epidemiológicos reflejan que la positividad de la gripe trepó de manera marcada en las consultas ambulatorias, alcanzando el 57,4% de las muestras analizadas, en paralelo con un crecimiento en los registros de pacientes que requirieron internación por complicaciones respiratorias.
En contraposición con el fuerte impacto de la influenza, los diagnósticos vinculados al SARS-CoV-2 se mantienen en niveles considerablemente bajos, mientras que las detecciones asociadas al Virus Sincicial Respiratorio (VSR) continúan presentándose únicamente de forma aislada.


