El mapa interactivo oficial del Gobierno de la provincia de Buenos Aires reflejó un aumento en la cantidad de sectores bajo advertencia por la presencia de cianobacterias en distintos espejos de agua bonaerenses.
En nivel de alerta naranja se encuentran las lagunas Sauce Grande, en Monte Hermoso; Cuero de Zorro, en Rivadavia; Cañadón, en Pehuajó; Rocha, en Chacabuco; Lobos; Monte; Chis Chis, en Lezama; Las Barrancas; Tablillas; La Saladita; y el Río de La Plata, en Avellaneda.
En tanto, la única zona con alerta roja —que implica riesgo alto— es La Salada, en Pehuajó. De acuerdo con lo informado, en estos casos el agua presenta una coloración verde intensa y uniforme. Se recomienda no ingresar al agua, evitar el consumo de alimentos en el lugar y mantener alejados a niños y mascotas hasta que la floración desaparezca.
Para los niveles naranja y rojo debe colocarse una bandera sanitaria que advierta sobre el riesgo potencial para la salud.
En relación con los posibles efectos en las personas, se detalló que la exposición puede provocar vómitos, diarrea, dolor de cabeza, debilidad muscular y reacciones alérgicas en la piel.
La Subsecretaría de Recursos Hídricos de la provincia de Buenos Aires y la Autoridad del Agua de la provincia de Buenos Aires informaron que realizan controles y monitoreos diarios sobre la presencia de estas bacterias en los cursos y lagunas de la provincia. El sistema contempla cuatro niveles de riesgo identificados por colores:
- Verde: apto para bañarse, sin registro de cianobacterias.
- Amarillo: presencia de pequeñas manchas verdes en la superficie; en caso de contacto, se recomienda higienizarse con agua limpia.
- Naranja: agua con tonalidad verde brillante visible en superficie y orillas.
- Rojo: acumulación verde oscura o amarronada, con aspecto espeso; está prohibido el ingreso al agua.
Según el Ministerio de Salud de la Nación Argentina, las cianobacterias son microorganismos fotosintéticos, bacterias Gram-negativas que contienen clorofila, por lo que históricamente fueron denominadas algas verdeazules. Se desarrollan en aguas dulces, saladas y salobres, así como en zonas de mezcla como los estuarios.
Diversas especies producen toxinas que pueden permanecer dentro de la célula o liberarse al agua, lo que representa un riesgo para la salud humana y el ambiente.
Su proliferación está asociada al incremento de nutrientes como nitrógeno y fósforo en los cuerpos de agua, a temperaturas elevadas, días sin viento ni oleaje y adecuada radiación solar. Este fenómeno, conocido como eutrofización, es natural, aunque en la actualidad se ve acelerado por factores vinculados a la actividad humana y al cambio climático.


