Cristian Torrico Mendoza quedó detenido acusado de “homicidio agravado por venganza transversal”. La víctima tenía 4 años y era hijo de su pareja. Ya se habían producido hechos de violencia contra el pequeño. Confesó ante funcionarios judiciales. La autopsia arrojó como causa de la muerte asfixia mecánica por obstrucción. Enfrenta una pena de prisión perpetua.
Cuando los médicos del sector de emergencias, angustiados, recibieron el cuerpo sin vida de Sebastián Yafrate de solo 4 años detectaron lesiones anteriores. Eran marcas visibles a simple vista. Por este motivo la versión de que el chiquito había muerto súbitamente mientras dormía claramente les resultó inverosímil. Siguiendo el protocolo, llamaron a la policía.
Cristian Torrico Mendoza, de 30 años y de nacionalidad boliviana pero radicado legalmente en la Argentina, fue quien llevó al pequeño Sebastián al hospital provincial Mariano y Luciano de la Vega de Moreno. Eran las 9 de la mañana del sábado 4 de octubre. Llegó en un auto particular, conducido por un vecino del barrio La Gloria de la localidad de Cuartel V. La vivienda familiar está sobre la calle Agote, a metros del cruce con Ricardo Güiraldes, que marca el límite con el barrio 25 de Mayo de Moreno Norte.
Los agentes de la Comisaría 4º de Moreno (Cuartel V) lo llevaron en calidad de demorado hasta la seccional. Dieron aviso a la UFI Nº 4 comandada por el Dr. Federico Soñora. El fiscal dispuso que los Dres. Martín Borgnia (secretario, quien en los próximos días jura como fiscal) y Paula Rodríguez (auxiliar letrada) instruyeran la causa.
En la sede policial, Borgnia y Rodríguez indagaron a Torrico Mendoza en calidad de testigo. Torrico Mendoza declaró que encontró a Sebastián Yafrate muerto en la cama. Pero poco después comenzó a balbucear hasta que reconoció que él lo había matado, asfixiándolo. Perverso. Los funcionarios judiciales suspendieron inmediatamente la audiencia para cumplir con las garantías constitucionales de Torrico Mendoza. Debía designar un defensor y cumplir los pasos procesales ya en calidad de imputado.
Borgnia y Rodríguez, aún conmovidos y horrorizados por el hecho, hablaron con la madre del pequeño, que en momentos del suceso estaba trabajando. Relató hechos de violencia anteriores, aunque no le habría dado mayor entidad. La mujer, de 25 años y con algún problema psicológico que no habría sido diagnosticado según las fuentes consultadas, afirmó que mantenía una relación sentimental con Torrico Mendoza desde hacía un año. Desde mayo estaban viviendo en pareja en la casa del barrio La Gloria.
El resultado de la autopsia de Sebastián Yafrate, realizada en el Cuerpo Médico Forense de General Rodríguez, arrojó como resultado que la causa de la muerte fue asfixia mecánica por obstrucción, lo que se condice con la confesión de Torrico Mendoza. Quedó acusado de “homicidio agravado por venganza transversal”. Esta calificación reconoce el agravante ya que se trata del acto de quitarle la vida a una persona para causar sufrimiento y dolor a un tercero con quien el autor tiene una relación. Este delito tiene una pena en expectativa de prisión perpetua.


