En la madrugada de este viernes 23 de enero, vecinos del barrio Villa Herrero se comunicaron por un supuesto hecho delictivo sobre la calle Yrigoyen casi esquina Llambín en la zona sur de Moreno. Las fuentes no eran certeras, por este motivo decidimos ir a verificar. Al llegar al lugar, nos confirman que encontraron una persona fallecida dentro de una vivienda. Más allá de las versiones que circulaban en los grupos de WhatsApp, se habría tratado de una muerte por causas naturales. Al menos eso referenciaron los confidentes que consultamos pese a la hora.
Este dato será confirmado por las medidas que adopte la fiscalía en turno. Cómo es habitual, y a la espera de información oficial, nuestro productor Rodrigo Solórzano realizó unas imágenes para insert por la posibilidad de que finalmente se haya tratado de algún delito. Es información que solamente iba a ser publicada luego de los chequeos que son norma en Semanario Actualidad.
En esos momentos, personal policial comenzó a increparlo. Los cuatro efectivos estaban sin los gafetes identificatorios y los móviles sin las patentes ni número de orden interno. Eran las 2:10 horas. Serían numerarios del Comando de Patrullas. Hasta que uno de los agentes comenzó con los insultos. Increíble. Aclaramos: No había cinta perimetral y estábamos en la vía pública.
Lamentablemente es una situación que se ha vuelto usual, que alcanza desde los agentes rasos hasta los jefes de la policía de la provincia de Buenos Aires con sede en nuestro distrito. Los intentos de amedrentamiento son periódicos. Esta situación se ha vuelto insostenible. ¿No hay libertad de prensa? La violencia institucional se vive en todos los órdenes, ya sea nacional (y lo sufren colegas), como provincial y municipal (como los que aguantamos nosotros). Llamamos a la reflexión. Esto no puede continuar. Puede terminar en un suceso grave que ponga en juego la integridad física de nuestro equipo de trabajo.
Otra aclaración: Frente a la hostilidad, vamos a seguir en la calle, reflejando que es lo que pasa tanto en Moreno como en General Rodríguez. Eso es irrenunciable.


