Murió María del Carmen, la mujer que había solicitado la eutanasia ante la Justicia bonaerense

Tenía 63 años y atravesaba un cuadro irreversible de artritis reumatoidea severa y dolor crónico. Desde noviembre de 2024 había iniciado acciones judiciales para acceder a la asistencia médica para morir. Falleció el domingo por la noche en una clínica privada, bajo el amparo de la Ley de Muerte Digna. Vivía en La Reja.

Este domingo 18 de enero por la noche, en una clínica privada de Moreno, murió María del Carmen Ludueña, de 63 años, quien desde noviembre de 2024 había solicitado al Estado autorización para acceder a la eutanasia. La mujer llevaba más de siete años postrada en una cama y padecía una enfermedad autoinmune degenerativa que le provocaba dolor físico y psíquico crónico. Vivía en el barrio Cortejarena de la localidad de La Reja.

El cuadro de salud de Ludueña se inició a mediados de la década de 1990, cuando comenzó a presentar inflamación en los pies y fuertes dolores articulares. Recién en 2001, tras múltiples consultas médicas, fue diagnosticada en el Hospital Nuestra Señora de Luján con artritis reumatoidea poliarticular, seropositiva y erosiva en curso grave, resistente a distintos tratamientos. A esa patología se sumó posteriormente una osteoporosis con alto riesgo de fracturas.

Con el avance de la enfermedad, los dolores se intensificaron y su movilidad se redujo de manera progresiva. Fue sometida a una cirugía de rodilla izquierda para la colocación de una prótesis, pero el implante fue rechazado por su organismo. En mayo de 2025 debieron amputarle la pierna por debajo de la rodilla. A pesar de ello, continuó padeciendo dolor debido al síndrome del miembro fantasma.

Antes de la pandemia, el deterioro de su estado de salud la dejó definitivamente postrada. Con el paso del tiempo, necesitó asistencia permanente para realizar tareas básicas como hidratarse, cambiar de posición, dormir o mantener su higiene personal.

En noviembre de 2024, con el patrocinio del Dr. Edgardo Pablo Molins, responsable de la Fiscalía Civil del Departamento Judicial de Moreno y General Rodríguez, Ludueña presentó un recurso de amparo para solicitar asistencia médica para morir. El pedido fue rechazado inicialmente tanto por un juzgado de primera instancia como por la Cámara Contencioso Administrativa de San Martín, con el argumento de que la eutanasia no se encuentra legalizada en la Argentina.

Sin embargo, a fines de octubre de 2025, la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires ordenó que el caso fuera analizado en particular, teniendo en cuenta la historia clínica y la situación física, psíquica y emocional de la solicitante. En su resolución, el máximo tribunal provincial sostuvo que las circunstancias del caso comprometían derechos constitucionales fundamentales, como el derecho a la vida, la autonomía de la voluntad y la dignidad humana. En esas circunstancias la entrevistamos en su domicilio.

El trámite judicial se encontraba en una etapa preliminar y, tras la feria judicial, estaba previsto que el juzgado interviniente fijara una audiencia para la producción de prueba y la evaluación pericial del estado de salud de la paciente.

El sábado previo a su fallecimiento, María del Carmen dejó de responder a estímulos. Fue trasladada de urgencia a la Clínica Privada Mariano Moreno, donde los estudios médicos detectaron una descompensación severa y un cuadro de anemia agravado. Su hija Mariela firmó las directivas anticipadas para que no se realizaran maniobras de reanimación ni intubación, en el marco de la Ley de Muerte Digna, vigente desde 2012.

María del Carmen Ludueña murió el domingo por la noche, luego de recibir transfusiones de sangre y medicación analgésica. Su familia confirmó que había esperado durante catorce meses una definición judicial sobre su pedido de eutanasia, que no llegó a resolverse antes de su fallecimiento.