La mayoría son mujeres y serían unos 800 trabajadores en total, ya que la empresa tenía otras sucursales en el conurbano. Se trata de la Fundación “Metas”, la que habría perdido la habilitación para prestar servicios de acompañantes terapéuticos, dentro de la normativa del gobierno nacional, y serían proveedores de las obras sociales. Según denuncian los profesionales (ya que cobraban honorarios y debían ser monotributistas) no hubo anuncio previo y a muchos no les giraron el dinero correspondiente a los trabajos realizados. Los pacientes a los que asistían quedaron a la deriva, a días del comienzo del ciclo lectivo. Entrevista con Johana, acompañante terapéutica.


