Buscan proteger al “pez guitarra”, una especie clave en el ecosistema marino

El pez guitarra, también conocido como melgacho, es una especie de raya poco conocida pero fundamental para el equilibrio del ecosistema marino. Habita desde el sur de Brasil hasta el sudoeste de la provincia de Buenos Aires, especialmente en la zona de Pehuen-Co, y se encuentra actualmente en estado crítico debido al impacto de la actividad humana, sobre todo la pesca recreativa.

Esta especie puede superar el metro y medio de longitud y cumple un rol central como reguladora de poblaciones en el mar, contribuyendo a mantener el orden y la estructura de los ecosistemas marinos. Sin embargo, su vulnerabilidad es alta: su área de reproducción se encuentra cerca de la costa, donde está expuesta a la pesca y a los efectos del cambio climático; las hembras alcanzan la madurez sexual a los 9 años, se reproducen una vez al año y generan camadas pequeñas, de entre 4 y 12 embriones.

En las últimas décadas, la disminución de su población ha sido alarmante: solo en Brasil se registró una caída del 96% en los últimos diez años. En Argentina, los expertos advierten que la situación es igualmente crítica, y señalan que la mortalidad en sus primeros estadios de vida tiene un impacto desproporcionado sobre la población total.

Para fomentar la conservación del pez guitarra, se están promoviendo acciones como la pesca con devolución obligatoria en concursos recreativos, así como campañas de concientización dirigidas a pescadores y comunidades locales. Además, se suma el trabajo audiovisual, con la producción de documentales que muestran la importancia de esta especie y su vulnerabilidad frente a la presión humana.

“El pez guitarra es un animal menos carismático que otros, pero igual de importante. Darlo a conocer y fomentar su liberación en pesca recreativa es clave para garantizar su supervivencia y la salud de nuestros ecosistemas marinos”, sostiene el biólogo Andrés Jaureguizar, investigador del Proyecto ECO-SOB de la Universidad Provincial del Sudodeste y uno de los principales especialistas en la especie.

El esfuerzo regional de conservación cuenta con la colaboración de científicos de Argentina y Uruguay, productores audiovisuales y fundaciones dedicadas a la protección de tiburones y rayas, y busca asegurar que esta especie singular no desaparezca de nuestras costas.

Con info Agencia CTyS-UNLaM