Se llama Natanael Brizuela y tiene 25 años. También individualizaron a su cómplice: Tobías Lohman, de 19 años. Hasta el momento no se determinó el móvil por el que balearon a Maximiliano Pozzi Requejo el sábado 7 de febrero. La víctima murió el lunes siguiente en el hospital. La justicia busca intensamente a Brizuela y a Lohman.
Un sujeto que vestía bermuda de jean y buzo blanco, a cara descubierta y con una mochila, llamó en una casa ubicada sobre la calle San Luis al 2400 entre Ambrosetti y Santa Cruz, del barrio Lomas de Casasco de La Reja Sur. Eran las 20:28 del sábado 7 de febrero.
Otro hombre, vestido con remera negra y bermuda del mismo color, salió a atender. Se lo ve despreocupado, relajado. Estaba acompañado por dos nenas. Luego de abrir el portón de calle, se saludó con el recién llegado. Intercambiaron un par de palabras. La llegada de un tercer individuo desató el infierno.
Mientras el ocupante de la vivienda se daba la mano con el otro sujeto, el hombre de buzo blanco sacó una pistola. Ejecutó dos disparos a quemarropa contra el dueño de casa, quien cayó de espaldas. Herido, a los gritos, pidió a una de las criaturas, que presenció la brutal agresión: “llamá a tu mamá, llamá a tu abuela” y rogó “dale que me muero”. El tercer individuo en la escena, fue afectado auditivamente. El agresor subió a una moto (fuera de escena) y cubrió su huida con otro disparo.
La secuencia dura exactos 38 segundos. Es cruda y violenta. Además, es clave para la investigación. La víctima, identificada como Maximiliano Pozzi Requejo, de 38 años, fue trasladada al hospital provincial Mariano y Luciano de la Vega. Los médicos lograron estabilizarlo y operarlo. Durante la madrugada del lunes 9, su condición se volvió crítica. Minutos después, falleció.
Con base a las imágenes, los pesquisas tienen como principal hipótesis la de un ajuste de cuentas. La mecánica del ataque se asemeja. El interrogante se centra en el móvil. Hasta el momento no descifraron el misterio. Ni siquiera los rumores barriales le asignan a Pozzi Requejo vinculación alguna con ilícitos. Tampoco le habrían saltado antecedentes en la justicia. ¿Se conocían el asesino y Pozzi Requejo? ¿Qué grado de conocimiento había entre ambos?
La causa recayó en la UFI Nº 2 del Departamento Judicial de Moreno y General Rodríguez. La Dra. Carina Saucedo encabeza la investigación. El trabajo de campo lo tiene asignado personal de la Comisaría Moreno 7º (La Reja). La municipalidad de Moreno, con las cámaras de vigilancia, aportó circuitos probables de escape. De esta manera se desentrañó parte del misterio.
Poco más de dos horas antes de la ejecución, los sicarios fueron detectados en Merlo. Viajaban en moto y se detuvieron en un kiosco. Las fisonomías de ambos quedaron claramente registradas. Esta imagen fue clave para las identificaciones.

Se trataba de Natanael Brizuela, de 25 años (fue el tirador) y Tobías Lohman, de 19. Ambos tendrían antecedentes. El primero tendría domicilio legal en Fuerte Apache (Barrio Ejército de los Andes, en la localidad de Ciudadela, partido de Tres de Febrero) y el segundo en Moreno.
Por lo pronto no está claro el móvil del asesinato, solo sospechas. Para la justicia es un tema menor, que no entorpece el avance de la causa. Ambos están imputados por el delito de “homicidio agravado por el uso de arma de fuego”. La Dra. Saucedo solicitó la captura nacional de ambos acusados, medida que fue otorgada y se encuentra vigente.


