Una nueva perspectiva desde la psicología y el análisis del comportamiento social propone repensar el fenómeno de la soledad en la vejez.
Según especialistas, muchas personas que alcanzan los 60 años sin un círculo íntimo de amistades no lo hacen por dificultades para relacionarse, sino por haber ejercido, durante décadas, el rol de sostén emocional de su entorno.Un informe difundido por el portal especializado Global English Editing señala que existe un perfil de personas que, a lo largo de su vida, han funcionado como mediadores y pilares afectivos para familiares, amigos y compañeros de trabajo. Si bien este rol requiere de grandes habilidades sociales y empatía, suele generar una dinámica desigual donde el apoyo brindado no siempre es recíproco.
El costo del apoyo no correspondido
El análisis toma como referencia investigaciones de especialistas como Alex ‘Sandy’ Pentland, profesor del MIT, quien explica que estas relaciones basadas en el desequilibrio emocional tienden a debilitarse con el tiempo.
Al no existir una reciprocidad real, los vínculos suelen disolverse ante cambios de rutina significativos, como la jubilación o las mudanzas.
El desgaste acumulado por absorber los problemas ajenos también juega un papel determinante. La psicología advierte que quienes actúan como «sostén» pueden experimentar un cansancio emocional que los lleva, en etapas avanzadas de la vida, a establecer límites más estrictos o a priorizar la calidad sobre la cantidad en sus vínculos.
La clave de la reciprocidadPara los expertos, el factor determinante de una amistad duradera es el intercambio equilibrado de afecto y apoyo.
En este sentido, la ausencia de un grupo numeroso de amigos en la madurez puede ser la consecuencia de años dedicados al cuidado emocional de terceros sin haber recibido un acompañamiento equivalente.
De esta manera, la ciencia sugiere que la soledad en esta etapa de la vida no debe ser vista necesariamente como una incapacidad social, sino como el resultado de una trayectoria vital marcada por la entrega emocional y la posterior búsqueda de vínculos más auténticos y equitativos.


