Autoridades sanitarias y especialistas advierten sobre la necesidad de fortalecer la prevención y los esquemas de vacunación frente a un escenario de epidemiología dinámica.
La combinación de la circulación de dengue y el inicio temprano de la temporada de virus respiratorios exige mantener activos los sistemas de alerta temprana para reducir el impacto de posibles brotes.
A nivel regional, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) informó que, aunque a principios de 2026 se registró una disminución de casos respecto al año anterior, la circulación simultánea de los cuatro serotipos de dengue mantiene el riesgo de cuadros graves. En paralelo, ante la aparición de nuevas variantes de influenza, se ha resuelto adelantar la campaña antigripal para garantizar la cobertura de los grupos de riesgo antes del pico de transmisión.
Expertos en infectología destacan que la articulación entre jurisdicciones y la vigilancia activa son herramientas clave para detectar cambios en la circulación viral. Asimismo, subrayan que la vacunación oportuna y la consulta médica precoz son fundamentales para evitar complicaciones y disminuir la presión sobre el sistema de salud.
Finalmente, se recuerda a la comunidad la importancia de sostener las medidas de prevención domiciliaria contra el mosquito Aedes aegypti, tales como el descacharreo, la limpieza de canaletas y el uso de repelentes, junto con el cumplimiento de los calendarios de vacunación vigentes.


