Por dos homicidios ocurridos en el 2023: Condenaron a cuatro brutales delincuentes a prisión perpetua

Cuatro jóvenes delincuentes fueron condenados a prisión perpetua por el brutal homicidio del joven mecánico Alejandro Arias, ocurrido en mayo del 2023. Dos de ellos también recibieron igual sentencia por otro asesinato, cometido dos meses antes, cuya víctima fue Germán Da Silva. Eran integrantes de dos bandas que asolaban el barrio Lomas de Moreno y las inmediaciones.

El pasado viernes 20 de marzo, el Tribunal Oral Criminal Nº 4 del Departamento Judicial de Mercedes, integrado por los jueces Patricia Guerrieri (a cargo de la presidencia), Silvina Giumelli y Juan Ignacio Musso, dictó veredicto de culpabilidad y sentenció a prisión perpetua a cuatro jóvenes criminales del barrio Lomas de Moreno. El tribunal encontró a tres de ellos penalmente responsables del homicidio de Alejandro Arias, de 30 años, ocurrido el 6 de mayo del 2023. Además, a dos de los acusados, junto a otro joven también sometido a proceso, los condenó por el homicidio de Germán Da Silva, sucedido el 2 de marzo del mismo año, un hecho que no había trascendido a la prensa.

Quienes pasarán 50 años tras las rejas, con la posibilidad excepcional de pedir condicional transcurridos 35 años de cárcel, son: Esteban Ávalos (alias “Camacho” y de 29 años de edad) y Axel Ávalos, de 25 años, ambos imputados por los homicidios de Arias y Da Silva; Armando Nicolás Ávalos, alias “Cachi” y de 23 años, por el asesinato de Arias y a Franco Ezequiel Giménez, de 23 años y conocido como “Orejón”, por el crimen de Da Silva.

El asesinato de Da Silva

En el juicio se trató el expediente de un asesinato que no había trascendido mediáticamente. Los rumores indicaron que la familia de la víctima estaba amenazada y como consecuencia aterrada, por lo cual no reclamaron justicia de manera pública. Ocurrió el jueves 2 de marzo del 2023, en horas de la madrugada, sobre la calle Lamadrid entre Las Bases y Los Andes, del barrio 25 de Mayo de Moreno Norte, frente al zanjón que desemboca en el arroyo Las Catonas, a un centenar de metros de la garita policial ubicada en la esquina de Pedro Agote y Lamadrid.

En esas horas, dos jóvenes estaban en la puerta de la casa de uno de ellos, tomando cervezas. El clima estaba pesado, húmedo y caluroso. En un momento, entre siete y nueve sujetos, encapuchados, pasaron caminando frente a ellos. Habrían saludado incluso, lo que no generó ninguna sospecha, aunque llamó la atención la vestimenta. Llegaron a la esquina de Las Bases, y volvieron sobre sus pasos.

Cuando estaban frente a los dos jóvenes, comenzaron a disparar. A Germán Da Silva, de 30 años, una de las balas lo alcanzó en el tórax. A su acompañante, de 30 años, en el abdomen. Al caer los dos heridos en el piso, fueron brutalmente pateados. Les robaron distintos objetos de valor, entre ellos los celulares y las zapatillas. Los atacantes huyeron.

Germán Da Silva agonizó 12 días en el hospital provincial Mariano y Luciano de la Vega. Murió producto de la lesión el 14 de marzo. El proyectil lesionó varios órganos, lo que generó una hemorragia interna. La bala fue recuperada en la operación de autopsia y se trataba de un plomo calibre 38. El otro hombre herido se recuperó luego de varios días de internación. Su testimonio iba a ser clave en el juicio.

Cámaras de seguridad privadas registraron parte de la secuencia del homicidio, como así también del paso de la patota. Los videos mostraron características físicas que contribuyeron a determinar, además de distintas declaraciones ante la justicia, que tres de los asesinos eran Esteban y Axel Ávalos (primos entre ellos) y el “Orejón” Giménez. El móvil, además del robo, habría sido por celos respecto a una chica. Pero se habrían equivocado de persona. Ni Da Silva ni su amigo tenían que ver con esa cuestión.

El homicidio de Arias

Según la investigación, en el brutal asesinato de Alejandro Arias, habrían participado los tres Ávalos llevados a juicio. Esteban habría comandado el ataque, mientras que sus primos Axel y Armando Nicolás (hermanos entre sí) lo habrían secundado. Se habría tratado del intento de robo de drogas y dinero y el ajuste contra el hombre que vendía estupefacientes. Una mexicaneada, según la jerga delictual.

El suceso se desarrolló a las 21.30 horas del sábado 6 de mayo del 2023. Cuatro sujetos llegaron en una camioneta hasta una casa ubicada sobre la calle Bécquer entre La Madre e Irlanda del barrio La Reja Grande. Tres de ellos bajaron armados e ingresaron en la propiedad. El cuarto quedó tras el volante.

Dentro de la construcción se hallaba la pareja del hombre buscado, junto a un bebé. Este sujeto habría escapado por los fondos del terreno. Fue identificado como Lautaro Medina, alias Pulo. Se dedicaría a la venta de drogas al menudeo y también al préstamo de dinero. Medina también era oriundo del barrio Lomas de Moreno, donde residían los Ávalos. De allí se conocerían. No fue un intento de robo al voleo. Los trascendidos indican que hoy Medina estaría detenido en una penitenciaría federal.

Esteban Ávalos habría amenazado a la mujer y a su hijo con el arma, y habría disparado para amedrentarla, mientras sus cómplices comenzaron a desvalijar la vivienda. Cargaron en la camioneta TV, ropa y otros electrodomésticos.

Según la reconstrucción de la justicia, el estruendo del arma alertó a Alejandro Arias, mecánico de 30 años, quien arreglaba un Fiat 147 en el patio. Ni bien entró, lo ejecutaron de un balazo en la cabeza. Arias no estaba armado. La víctima falleció instantáneamente. También residía en Lomas de Moreno. Uno de los atacantes salió al patio y con un escopetazo hirió en el brazo al ayudante de Arias.

Cuando estos delincuentes huyeron, a pocas cuadras, específicamente en Bécquer y Savio, asaltaron a punta de pistola a una pareja y se llevaron un auto VW Trend blanco. A través de las cámaras de seguridad, la Policía detectó que la camioneta y el vehículo robado entraban en Lomas de Moreno.

Entre mediados de mayo y el mes de junio de ese mismo año, los Ávalos y Giménez fueron detenidos por orden de la Dra. Luisa Pontecorvo, titular de la UFI Nº 3 del Departamento Judicial de Moreno y General Rodríguez. El expediente fue instruido por el Dr. Pablo Córdoba, secretario del organismo.

Las bandas de Lomas

Las fuentes vecinales que consultamos permitieron reconstruir la actuación previa de estos delincuentes en el barrio Lomas de Moreno y zonas aledañas.

Los Ávalos integraban una banda denominada “Camacho”, donde Esteban, quien portaba el apodo, fungía como líder. Giménez era parte de una gavilla conocida como “Los Blanquitos” y a la que pertenecerían familiares cercanos. La tez extremadamente clara le dio nombre al grupo delictivo.

Pero no actuaban como rivales. En ciertos casos se unían para perpetrar robos violentos y ejecuciones. No tendrían como actividad principal, al menos, la distribución de estupefacientes al menudeo. Eso manifestaron nuestros confidentes.

Otras fuentes refirieron que los Ávalos serían sobrinos de María Eugenia Ayala, de unos 50 años y conocida como “Paca”. Esta mujer, detenida también en el 2023 por orden del Fiscal Federal de Morón Sebastián Basso, está acusada de manejar al menos seis kioscos de comercialización de estupefacientes en Lomas de Moreno. En los allanamientos realizados por la Policía Federal secuestraron dos kilos de cocaína y un verdadero arsenal. Testimonios de vecinos amparados en el anonimato refirieron que el control de la zona lo sostenía en base al prestigio y a una cadena de mando al estilo militar, con jerarquías definidas. Las estructuras ilícitas aún le responderían.

Una historia de marginalidad y crueldad, que tiene continuidad y somete a una comunidad que quiere, y necesita, vivir tranquila.

Las condenas

Esteban y Axel Ávalos fueron condenados por los delitos de “homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas, por el uso de arma de fuego y la participación de un menor de edad en concurso real con robo agravado por su comisión en lugar poblado y en banda, por el uso de arma de fuego y por la participación de un menor de edad, homicidio triplemente agravado por el concurso premeditado de dos o más personas, por el uso de arma de fuego y por la participación de un menor de edad en tentativa” en el caso de Da Silva y “robo agravado por el uso de arma de fuego apta para el disparo, por su comisión en lugar poblado y en banda, homicidio agravado criminis causa y homicidio agravado criminis causa en grado de tentativa, todos ellos en concurso real entre sí y robo agravado por el uso de arma cuya aptitud para el disparo no puede tenerse por acreditada y por su comisión en lugar poblado y en banda” en la causa de la muerte de Arias. Armando Nicolás Ávalos fue señalado como coautor en este último expediente, mientras que Giménez fue sentenciado en el primero.

A lo largo del debate judicial, se habló del plan sceleris o pactum sceleris. Básicamente se trata de un acuerdo previo entre dos o más personas para cometer un delito, estableciendo un vínculo de solidaridad penal donde todos son responsables como coautores, independientemente de la función específica de cada uno. Se basa en un reparto funcional de tareas y una voluntad común criminal.

A todos ellos se les impuso la pena de prisión perpetua, a cumplir en una unidad penitenciaria de la provincia. Cuando cumplan 35 años tras las rejas, podrán solicitar la libertad condicional, pero su otorgamiento por parte de la justicia es excepcional. Lo más probable es que estén en la cárcel hasta que se extinga la condena, es decir dentro de medio siglo.