El desempleo en Argentina se ubicó en el 7,5% de la población económicamente activa, el nivel más alto desde la pandemia, según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). La cifra refleja un deterioro del mercado laboral en un contexto de creciente precarización.De acuerdo con la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), la cantidad de personas sin trabajo alcanzó a 1,64 millones. En paralelo, se registró una caída de 142.600 puestos laborales, mientras que 69.300 personas se sumaron a la búsqueda de empleo.
En la comparación interanual, la desocupación mostró un incremento de 1,1 puntos porcentuales, con 245.700 personas más sin empleo respecto al mismo período del año anterior.
En cuanto a los indicadores generales, la tasa de actividad se ubicó en 48,6%, mientras que la tasa de empleo alcanzó el 45%, evidenciando una menor capacidad del mercado para generar puestos de trabajo, pese a una participación laboral estable.
El impacto se observa con mayor fuerza en la población joven. Entre las mujeres de 14 a 29 años, la desocupación aumentó 3 puntos porcentuales, mientras que en los varones del mismo rango etario el incremento fue de 3,7 puntos. Dentro de este grupo, las mujeres representan el 23,1% de las personas desocupadas y los varones el 27,9%.Por sectores, los rubros más afectados por la pérdida de empleo fueron la construcción (19,3%), el comercio (16%), el servicio doméstico (11,3%) y la industria manufacturera (9,7%).
Asimismo, casi un tercio de las personas desocupadas lleva más de un año en búsqueda de trabajo, lo que evidencia dificultades estructurales para la reinserción laboral.Los datos dan cuenta de un escenario complejo, caracterizado por la caída del empleo, el aumento de la desocupación y un impacto especialmente significativo en los sectores más jóvenes.


