Una mujer fingió un secuestro a manos de una supuesta “una banda de gitanos” con el objetivo de extorsionar a su pareja, con quien mantenía una relación abierta. Buscaba dinero para sostener su adicción a la cocaína. Finalmente fue detenida por personal de la DDI, que simuló un operativo para la entrega de dinero.
A algunos de los perspicaces vecinos de Moreno Sur les llamó la atención la presencia de policías que portaban chalecos de la DDI (Dirección Departamental de Investigaciones) caminando, principalmente por la calle Hipólito Yrigoyen, solicitando imágenes de las cámaras de seguridad. La pregunta caía de madura: ¿Para qué las quieren? La respuesta era invariable: “Estamos trabajando en la averiguación de un paradero”. Cortito y al pie.
Todo sucedió este jueves 23 de abril. Un hombre de 48 años recibió un mensaje de Agustina Villalba, una chica de 25 años con la que mantenía una relación abierta desde hacía tres años. Villalba le envió un texto pidiéndole dinero para tomarse un remis. Ante la negativa, pocos minutos después, recibió audios inquietantes. Eran las 8 de la mañana.
En las nuevas comunicaciones aseguró haber sido secuestrada por una “banda de gitanos” y que exigían un millón de pesos para su liberación. Adjuntó fotos donde se veía su rostro con golpes. Explicó que “los gitanos se habían enterado que le había robado una pulsera a un integrante de la comunidad” y que ese era el valor de la cadena en cuestión.
El hombre hizo la denuncia. La investigación recayó en la UFI Nº 3 del Departamento Judicial de Moreno y General Rodríguez. Desde ese organismo derivaron el trabajo de campo a la DDI de Moreno que conduce el comisario mayor Federico López.
Los detectives se entrevistaron con el padre de Agustina Villalba. Posteriormente, con la pareja. Y los testimonios fueron esclarecedores. La chica tenía una fuerte adicción a la cocaína, de la que se proveía a través de conocidos en el barrio Puerta de Hierro de Moreno Sur.
Dialogaron con otra joven, quien le entregaría la sustancia ilícita y desde ese momento se comenzó a allanar el camino de la pesquisa. Por este motivo peinaron la zona en la búsqueda de las imágenes de las cámaras de seguridad, públicas y privadas.
Horas después, el hombre de 48 años recibió otro mensaje que brindaba precisiones sobre la entrega de dinero. El punto de reunión fue la esquina de las calles Manuel Obarrio y Rafael. Los policías montaron una “capacha”, una vigilancia encubierta en las inmediaciones.
Pasada la medianoche, apareció Villalba acompañada por dos sujetos. Uno de ellos también mantendría una relación sentimental con la chica. Quedaron todos aprehendidos. Fueron trasladados a la sede de la DDI, ubicada en General Rodríguez.
La fiscalía ordenó la identificación precisa de los acompañantes de Villalba y su posterior liberación. En cuanto a la joven, quedó detenida por el delito de “extorsión”. Esta mañana fue trasladada a la sede de la UFI Nº 3, donde espera comparecer ante los funcionarios judiciales. Posteriormente seguirá alojada en los calabozos de la DDI. La pena en expectativa va desde los 5 a los 10 años de prisión.


