Barrio La Providencia: Asesinaron a un hombre para robarle dos garrafas, un celular y un televisor

Gustavo Fabián Espíndola tenía 57 años. Vivía solo en una casa del barrio La Providencia de Francisco Álvarez. Era acumulador y lo mataron a cuchilladas para robarle unos pocos objetos de valor. El sospechoso está detenido.

El asesinato se descubrió en la mañana del lunes 25 de mayo, cuando un amigo de la víctima ingresó en la casa, ya que no tenía noticias suyas desde el sábado anterior. Encontró a Gustavo Fabián Espíndola, de 57 años, tirado en el comedor, en medio de un charco de sangre. Llamó al servicio de emergencia 911.

Los policías que arribaron al lugar se sorprendieron por el desorden. Espíndola era un acumulador compulsivo, afirmaron nuestras fuentes. A los pocos minutos llegaron el Dr. Pablo Córdoba, ayudante fiscal, y la Dra. Milagros Giménez, auxiliar letrada, funcionarios de la UFI Nº 3 del Departamento Judicial de Moreno y General Rodríguez. Detrás de ellos, se presentaron los peritos de la Policía Científica junto al médico forense.

El patólogo determinó que la muerte de Espíndola se había producido por varias heridas de arma blanca, principalmente en el tórax. El ataque se habría perpetrado en algún momento de la madrugada del lunes feriado. Rápidamente, los detectives de la comisaría 6ª de Moreno (Francisco Álvarez) comenzaron a recabar testimonios, y de esta manera determinaron algunos faltantes como dos garrafas, una motosierra, un televisor y un teléfono celular.

Los pesquisas lograron identificar a un sospechoso: Lautaro Nahuel Rubial, de 22 años. Este joven había vivido en una dependencia en los fondos del predio que ocupaba la vivienda, ubicado sobre la calle Simón Bolívar entre los Fresnos y Sánchez de Bustamante del barrio La Providencia. Días atrás, Espíndola lo había echado, luego de una fuerte discusión.

Rubial fue capturado en la mañana del martes en la misma zona. La hipótesis con la que trabaja la justicia es que se trató de una venganza. La fiscal Luisa Pontecorvo lo acusa de “homicidio agravado criminis causa en concurso real con robo agravado por el uso de arma blanca”. Hasta el momento, no encontraron el arma homicida.

Rubial, asistido por un defensor oficial, se negó a declarar ante la Dra. Pontecorvo. Quedó alojado en los calabozos de una comisaría de la región.