El último hecho imputado ocurrió el 2 de abril. Ese día vaciaron tres vehículos estacionados frente a un supermercado. Los identificaron por la cámara de un peaje, donde se veía un paquete de papa fritas de McDonald´s. Todos los apresados son de la zona de Villa Zapiola de Paso del Rey.
Un difundido dicho reza “el Diablo está en los detalles”. La caída de esta banda dedicada al robo de autos se debió a la sagacidad de los investigadores. Un paquete de papa fritas fue la clave para desentrañar la identidad de los delincuentes y proceder a su detención.
El jueves 2 de abril, feriado por el Día del Veterano y el comienzo de la Semana Santa, tres delincuentes que se movilizaban en un Fiat Cronos rojo robaron en el interior de dos autos y una camioneta. Estos vehículos estaban estacionados en la puerta de un supermercado ubicado sobre la calle Gorriti, en el ingreso al country Banco Provincia, a metros de la bajada de la Autopista del Oeste.
Valiéndose de inhibidores de alarmas, los abrieron. Se llevaron objetos de valor, entre ellos chequeras. Una secuencia de pocos segundos, con un nivel de experticia envidiable. Posteriormente se dieron a la fuga, tomando la Autopista en dirección a Moreno. Eran exactamente las 11:40.
Como todo ser humano que se precie de mantener una mínima salud alimentaria, luego de perpetrar el robo y con la baja de la adrenalina, a los delincuentes el estómago les pidió combustible. Decidieron ir a un Automac de McDonald´s. En una de las sucursales de la zona, los jueves tienen un importante descuento para esa modalidad de venta. La oferta era tentadora, más allá de que la comida sea chatarra.

Dejaron sobre el torpedo del Fiat Cronos el paquete (ya vacío) de papas fritas. Esa imagen fue capturada en una de las cámaras de seguridad de uno de los peajes de la Autopista. Y fue clave para identificar a la banda. “Nadie come papa fritas” frías, razonó uno de los detectives y buscó imágenes en los McDonald´s de la zona en los horarios cercanos.
En este punto cabe destacar el trabajo de la UFI Nº 7 a cargo de las Dras. Solange Castelli y Érica Chiessi, con la instrucción del funcionario Maximiliano Gómez. El trabajo de campo fue delegado a personal de la DDI de Moreno y General Rodríguez, que comanda el comisario mayor Federico López.
Ya con la individualización de los delincuentes, más otros elementos probatorios que permitieron completar la nómina de los sospechosos, las fiscales solicitaron seis órdenes de allanamiento a la Dra. Celina Ardohaín, titular del Juzgado de Garantías Nº 3. La petición fue otorgada.
Este miércoles se realizaron los operativos. Cuatro en domicilios ubicados en el barrio Villa Zapiola y los restantes en el barrio San Pedro, todos en la localidad morenense de Paso del Rey. Además de la DDI, participaron uniformados del GAD (Grupo de Apoyo Departamental). Medio centenar de hombres y mujeres abocados a la redada.
El resultado fue positivo: siete detenidos (tres de los cuales fueron los ocupantes del Cronos). Entre ellos una mujer, considerada la jefa de la banda. Los oficiales, además de elementos tecnológicos, las chequeras (con las cuales libraron cheques, que fueron rechazados, por más de 10 millones de pesos) y armas, secuestraron dos vehículos con pedido de recuperación por robo. Uno de ellos, un Audi A3 sustraído el 13 de marzo del 2025 en Cuartel V y el restante, producto de un asalto en Lanús a principios de este año.
Todos los aprehendidos se negaron a declarar ante las fiscales Castelli y Chiessi. Quedaron imputados por los delitos de “hurto agravado por su comisión con el uso de instrumento semejante a llave falsa, asociación ilícita y encubrimiento agravado”.



