Especialistas destacaron la importancia de fortalecer la donación voluntaria y habitual como pilar fundamental del sistema de salud, en un contexto donde la sangre no puede fabricarse y solo puede obtenerse mediante la donación.Bajo el lema “Una gota de humanidad.
Dona sangre. Salva vidas”, se busca concientizar sobre el valor de un acto solidario que no tiene reemplazo posible y que puede marcar la diferencia en situaciones críticas.
Cada unidad de sangre donada se separa en componentes —glóbulos rojos, plaquetas y plasma— y se utiliza en tratamientos oncológicos, cirugías complejas, trasplantes, emergencias y partos con complicaciones.
En ese sentido, una sola donación puede llegar a salvar hasta cuatro vidas.
En Argentina, gran parte de las donaciones aún se realizan por reposición, por lo que los especialistas remarcan la necesidad de avanzar hacia una cultura de donación voluntaria, habitual y sostenida en el tiempo, que garantice disponibilidad durante todo el año.
El procedimiento es sencillo, seguro y dura menos de una hora. Los requisitos básicos incluyen tener entre 18 y 65 años, pesar más de 50 kilos, estar en buen estado de salud, presentar DNI y no estar en ayunas, entre otros criterios evaluados por profesionales.
Desde el sistema de salud destacan que donar sangre es un gesto solidario, accesible y fundamental para el funcionamiento de los hospitales y tratamientos de alta complejidad, donde la disponibilidad inmediata puede ser decisiva.


