«Catch up culture»: el fenómeno que cambia la forma de relacionarse

Las reuniones con amigos cada vez son menos frecuentes y, en muchos casos, se reducen a encuentros esporádicos para «ponerse al día».

Esta dinámica, conocida como «catch up culture», refleja los cambios que atraviesan las relaciones personales en un contexto marcado por la falta de tiempo, las exigencias cotidianas y el creciente uso de las tecnologías.

Especialistas coinciden en que la aceleración de la vida diaria, las demandas laborales y académicas, la incertidumbre económica y la hiperconectividad modificaron las formas de construir y sostener los vínculos. Aunque las redes sociales y las aplicaciones de mensajería permiten mantener el contacto, advierten que no reemplazan el valor del encuentro presencial.

El doctor en Psicología Matías Mandelbaum sostiene que la función de sostén emocional que históricamente cumplieron las amistades se encuentra en crisis, en parte por el avance del individualismo y el predominio de las interacciones virtuales sobre los encuentros cara a cara. En ese sentido, remarca que compartir tiempo en espacios comunes fortalece la comunicación y favorece vínculos más profundos.

Por su parte, el sociólogo Diego Paredes explica que este fenómeno puede entenderse como un síntoma cultural asociado a transformaciones sociales que comenzaron décadas atrás y que hoy se profundizan por la precarización laboral, la aceleración de la vida cotidiana y el deterioro de las condiciones económicas, factores que reducen las oportunidades para sostener relaciones estables.

En la misma línea, la doctora en Sociología Griselda Lassaga señala que la sensación permanente de falta de tiempo y el denominado «síndrome de agenda llena» convierten los encuentros en momentos breves y cada vez más difíciles de concretar.

Además, advierte que la exposición constante en redes sociales puede generar comparaciones e inseguridades que también influyen en la manera de relacionarse.

Frente a este escenario, los especialistas coinciden en la importancia de recuperar los espacios de encuentro presencial, fortalecer los vínculos comunitarios y promover momentos de escucha y acompañamiento como herramientas para preservar las relaciones personales y el bienestar emocional.

ANUNM