Donar médula ósea: una decisión solidaria que puede salvar vidas

La donación de médula ósea puede ser determinante para personas que atraviesan enfermedades como leucemias, mieloma múltiple y linfomas.

Desde el Ministerio de Salud bonaerense explican cómo funciona el procedimiento y cuáles son los requisitos para incorporarse al registro de donantes.

La médula ósea es el tejido que se encuentra en el interior de los huesos y tiene la función de producir los componentes de la sangre: glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas.

En determinados tratamientos, se utilizan células madre nuevas para reemplazar una médula ósea enferma.

Los donantes pueden ser familiares o personas no emparentadas que resulten compatibles y estén inscriptas en el registro internacional.

La compatibilidad dentro de una misma familia no es frecuente: tres de cada cuatro personas que necesitan este tipo de donación no encuentran un donante compatible entre sus familiares.

En la provincia de Buenos Aires, quienes quieran inscribirse como donantes pueden acercarse a un centro de donación de sangre.

Allí reciben información sobre el procedimiento y se les toma una muestra de sangre para realizar los estudios correspondientes.

Si cumplen con las condiciones, pasan a formar parte del registro internacional y quedan disponibles ante una eventual necesidad de un paciente compatible.

Los requisitos indicados para ser donante son tener entre 18 y 40 años, pesar más de 50 kilos y encontrarse en buen estado de salud.

Dos historias de donaciónGisele Macías tenía 30 años cuando fue diagnosticada con leucemia en estado avanzado y necesitó un trasplante de médula ósea. Su hermana gemela, Elizabeth, resultó compatible en un 99% y pudo convertirse en su donante.

La extracción de células madre se realizó mediante aféresis, un procedimiento en el que una máquina separa de la sangre las células necesarias para el trasplante y devuelve al donante los demás componentes.

Según explicó el hematólogo Facundo Colombi Martínez, se trata de una práctica segura e indolora que no requiere ingresar a un quirófano.

Diez años después de aquel trasplante, Gisele se recibió de profesora de educación física y de yoga, y continúa alentando a otras personas a donar.

Otro caso es el de Carolina Lamas, de 48 años, quien fue diagnosticada con mielodisplasia y necesitó un trasplante.

Su hermano René resultó el más compatible entre sus hermanos y realizó la donación mediante aféresis.

El trasplante se concretó en la Unidad de Trasplante de Médula Ósea del Hospital Provincial HIGA Prof. Dr. Rodolfo Rossi, de La Plata, donde funciona la primera unidad de este tipo en un hospital público del país.

El servicio cumplió 33 años y lleva más de 900 trasplantes realizados.La donación de médula ósea permite que personas compatibles puedan convertirse en una oportunidad concreta para quienes necesitan un trasplante.

Por eso, desde el Ministerio de Salud bonaerense promueven la inscripción de nuevos donantes y la difusión de información para derribar mitos sobre el procedimiento.