Durante la noche de este miércoles se detectó un fuerte olor en los quirófanos del Hospital Provincial Mariano y Luciano de la Vega, de Moreno. Ante esta situación, desde la dirección del establecimiento se decidió suspender las cirugías programadas.
Cerca de las 22, se presentó una dotación de Bomberos Voluntarios, cuyos efectivos realizaron mediciones con aparatología especializada.
Los resultados no detectaron la presencia de un ambiente explosivo, por lo que se descartó, en principio, una pérdida de gas.
Esta mañana llegó al hospital personal de Defensa Civil para continuar con las tareas de evaluación.
Una de las hipótesis que se analiza es que el fuerte olor podría provenir del sistema cloacal.
Las autoridades aguardan determinar el origen de la anomalía antes de retomar la actividad en los quirófanos. Hasta que no se establezca qué provoca el olor y se garantice que las condiciones sean seguras, las intervenciones quirúrgicas no serán reprogramadas.


