Tras una serie de rastrillajes, el cuerpo de Estefanía Crystal Monzón fue encontrado en la intersección de la Ruta 7 y la calle Obligado, en un baldío lindante con la vivienda del barrio Los Perales, donde la víctima residía junto a Sergio Iván Lucero. Lucero está actualmente detenido, acusado de “homicidio doblemente agravado (femicidio)”.
La joven había sido vista por última vez el lunes pasado, cuando dejó a sus hijas -de 6, 11 y 13 años- en la Escuela Primaria Número 9, en el cruce de las calles Juana Azurduy y Remedios de Escalada del barrio San Martín.
Precisamente, las autoridades escolares alertaron a la familia de que nadie había ido a buscar a las menores en el horario de salida, lo que movilizó a sus familiares y allegados.
La denuncia por la desaparición fue radicada por la madre de Monzón cerca del mediodía del martes. A partir de ese momento comenzó la búsqueda. La investigación estuvo encabezada por la Dra. Alejandra Rodríguez, titular de la UFI N° 9 del Departamento Judicial de Moreno y General Rodríguez.

Ese mismo día, en horas de la tarde, se allanó la casa con la presencia de diversas fuerzas policiales, funcionarios judiciales y Policía Científica. La propiedad está ubicada sobre la calle Rafael Obligado, entre la Ruta 7 y José Mármol del barrio Los Perales.
A través del análisis de luminol (un compuesto químico que produce una reacción quimioluminiscente catalizada por el hierro presente en la hemoglobina de la sangre), los peritos detectaron manchas hemáticas en varias habitaciones.
En los fondos de la propiedad se encontraba una pileta de importantes dimensiones. Para las tareas de búsqueda fueron convocados buzos tácticos de los Bomberos Voluntarios. Los especialistas no hallaron ningún rastro. Las tareas tuvieron que ser suspendidas por la falta de luz natural y las persistentes lluvias que se desencadenaron en la región.
Mientras tanto, Sergio Iván Lucero, de 21 años, había sido demorado en la DDI. La revisión médica rutinaria a la que fue sometido Lucero arrojó como resultado lesiones en los nudillos, manos y antebrazos. Se vislumbraba el peor final.
Finalmente, durante la mañana de este miércoles comenzó un exhaustivo rastrillaje en un descampado lindero a la casa que ocupaban Estefanía Monzón, sus tres hijas y Lucero. Desde el día anterior, este predio contaba con custodia policial. De los trabajos participaron perros de la división K9.

Cerca del mediodía, los perros encontraron el cadáver de la mujer. Estaba bajo un montículo de basura. Sus restos fueron trasladados al Cuerpo Médico Forense de General Rodríguez, donde se realizó la autopsia. Antes fueron identificados por familiares: sin dudas, se trataba del cuerpo de Estefanía Monzón. Extraoficialmente trascendió que la muerte se habría producido por múltiples golpes recibidos.
Ya con la terrible noticia en conocimiento de la comunidad, se produjo un corte de tránsito sobre la Ruta 7 a la altura de la calle Rafael Obligado, a metros del paso a nivel ferroviario del barrio Raffo. Estaba prevista una movilización popular en reclamo de la aparición con vida de Estefanía Monzón. El dolor de familiares, allegados y vecinos era inconmensurable.
Las hijas de Estefanía Monzón ya habían manifestado que su madre era víctima de violencia de género. Ellas también sufrían golpes. Amigas de Estefanía ratificaron estas declaraciones y agregaron que hacía un tiempo que Monzón y Sergio Iván Lucero estaban separados, pero Lucero no tenía dónde vivir; por este motivo seguía en la casa familiar. La relación había comenzado hacía poco más de un año.
Sergio Iván Lucero ahora está imputado por el delito de “homicidio doblemente agravado (femicidio)”. Se espera que declare antes del mediodía de este jueves en la sede de la fiscalía.



