Los vendedores de estupefacientes contaban con un dispositivo de seguridad que incluía a un sujeto que se hacía pasar por policía y amenazaba a vecinos. Allanaron tres viviendas. En dos de ellas comercializaban, mientras que la restante funcionaba como depósito.
Los allanamientos se realizaron este sábado 25 de julio, alrededor de las 18:30, y fueron autorizados por el Juzgado de Garantías Nº 3 del Departamento Judicial de Moreno y General Rodríguez, a cargo de la Dra. Celina Ardohaín. Los objetivos estaban ubicados en los fondos del barrio Raffo de General Rodríguez, en los alrededores de la calle Los Comechingones entre Uruguay y Perú.
La investigación arrancó hace unas semanas por personal de la delegación regional de la Superintendencia de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas. Los oficiales, en recorrida en busca del chequeo de datos, visualizaron a varios sujetos que realizaban actividades compatibles con la venta de estupefacientes. Esa información fue presentada al fiscal Ezequiel Freydier, titular de la UFI Nº 12. Así comenzó el expediente.
Con la instrucción de la Dra. Sofía Giaccaglia, secretaria de este último organismo judicial, los policías realizaron tareas de inteligencia, incluidas vigilancias en las cercanías. Cuando realizaban este trabajo, se encontraron con una situación inusual.
Apareció un sujeto conduciendo un vehículo. Encaró a los oficiales, que vestían de civil y simulaban ser compradores, y los interrogó sobre su presencia en la zona. Posteriormente los echó. Para no descubrir su cobertura, los hombres de la ley abandonaron el lugar. Sumaron datos a la causa.
Finalmente se llevaron adelante las redadas. Cuando interceptaron a uno de los compradores para dar inicio al operativo, nuevamente apareció este individuo que los había expulsado. Dijo que era “capitán de la bonaerense, trabajar en la DDI de La Matanza y que iba a hablar con sus jefes para que los sancionaran”. Terminó siendo apresado. Era parte de un sistema de seguridad que incluía otros “soldaditos”, supuestamente menores.
Cuando ingresaron en las viviendas, detuvieron a cuatro personas más (dos mujeres). Todos mayores de edad. Uno de ellos, conocido como “Pino”, sería el jefe de la banda. Secuestraron 351 envoltorios de cocaína, 105 gramos de marihuana y elementos de corte y fraccionamiento. Incautaron teléfonos celulares y dinero en efectivo.
Dos de los domicilios eran utilizados como puntos de expendio, mientras el tercero, donde funcionaba un kiosco tradicional, era el depósito de la droga y del dinero.
Todos los aprehendidos quedaron a disposición de la Justicia. Este lunes serían llevados a la sede fiscal para que presten declaración indagatoria.


