Endometriosis: el desafío de llegar a tiempo al diagnóstico y abordar su impacto integral

La endometriosis afecta aproximadamente a una de cada diez mujeres y personas menstruantes en el mundo y, pese a su alcance, continúa siendo una enfermedad subdiagnosticada.

El retraso en la detección, la normalización del dolor menstrual y las dificultades para acceder a un tratamiento integral pueden tener consecuencias que exceden lo físico y repercutir también en la salud emocional y en la vida cotidiana.Se trata de una afección crónica y sistémica caracterizada por la presencia de un tejido similar al endometrio fuera de la cavidad uterina. Si bien suele localizarse en la zona pélvica y en órganos genitales, también puede presentarse en otras partes del cuerpo.

Uno de los principales obstáculos para quienes atraviesan la enfermedad es el tiempo que transcurre hasta obtener un diagnóstico, que puede extenderse entre siete y diez años.

Especialistas y pacientes señalan que la falta de conocimiento, la minimización de los síntomas y la dificultad para acceder a una atención especializada forman parte de este problema.

El dolor crónico y la incertidumbre también pueden afectar el bienestar emocional. La psicóloga Micaela Chucarelli explicó que la inflamación sostenida puede mantener al organismo en un estado de alerta y favorecer síntomas como pensamientos intrusivos, irritabilidad, cansancio y dificultad para concentrarse.

A esto pueden sumarse sentimientos de desesperanza vinculados con los años sin diagnóstico, los tratamientos y las intervenciones médicas.La experiencia de las pacientes también refleja el impacto de la enfermedad.

Nicole Romero, de 31 años y vecina de Morón, relató que durante años le dijeron que el dolor menstrual intenso era normal.

Luego de atravesar una cirugía, señaló que la incertidumbre vinculada con la fertilidad y la cronicidad de la enfermedad le generaron ansiedad, tristeza y la necesidad de adaptar distintos aspectos de su vida cotidiana.

En el caso de Patricia Ledesma, de 48 años y vecina de Luján, el diagnóstico llegó después de un largo recorrido por distintos especialistas y tratamientos.

La imposibilidad de concretar su deseo de ser madre y los tratamientos de fertilidad que no prosperaron tuvieron un fuerte impacto emocional y la llevaron a realizar varios años de terapia.Un abordaje que requiere distintas disciplinas

El tratamiento de la endometriosis debe adaptarse a las necesidades y circunstancias de cada paciente. La ginecóloga Lucía Chaul explicó que las alternativas pueden incluir tratamientos para el dolor, terapias hormonales con dienogest, estrategias vinculadas con la preservación de la fertilidad y, en determinados casos, intervenciones quirúrgicas.

La especialista remarcó que los planes terapéuticos son individualizados y buscan mejorar la calidad de vida sin convertir el tratamiento en una nueva fuente de sufrimiento.

La alimentación también puede formar parte del abordaje.

La licenciada en Nutrición Camila Ale señaló que un patrón de alimentación de tipo mediterráneo puede contribuir a modular procesos inflamatorios y acompañar el manejo de síntomas como distensión abdominal, alteraciones intestinales y dolor. También destacó el papel de nutrientes como el Omega-3 y la fibra, además de los antioxidantes presentes en frutas y verduras.La dimensión emocional forma parte igualmente de este abordaje integral.

El acompañamiento psicológico puede ser especialmente importante frente al dolor persistente, la incertidumbre y los cambios que la enfermedad puede generar en distintos ámbitos de la vida.Una problemática que también requiere visibilidad

En Argentina, Endohermanas trabaja en la difusión y el acompañamiento de personas con endometriosis, además de promover políticas públicas vinculadas con el diagnóstico y el tratamiento.

La organización fue parte del proceso que impulsó la Ley Provincial 15.491, promulgada en 2024 en la provincia de Buenos Aires, que garantiza la atención integral de las personas con endometriosis y establece la cobertura médica, gratuita y obligatoria para su diagnóstico y tratamiento médico, psicológico, farmacológico y quirúrgico.Para Celina Vadurro, referente de Endohermanas La Plata, uno de los principales desafíos continúa siendo que las personas puedan acceder primero al diagnóstico y luego a un tratamiento integral.

Visibilizar la enfermedad, reconocer sus múltiples dimensiones y favorecer el acceso temprano a la atención especializada aparecen así como aspectos centrales para mejorar la calidad de vida de quienes conviven con endometriosis.

ANUNM