En 1991, cuando entró en vigencia la ley de Convertibilidad que marcaba que un peso era igual a un dólar, en la misma normativa se prohibió la indexación, es decir no se actualizaba más por inflación. Es un esquema de estabilidad, con todo lo que implicó para la historia económica del país, los montos adeudados por cualquier operatoria se mantenían a esos mismos valores corrientes, más allá de la posibilidad de intereses, por ejemplo. Aunque suene increíble, esta prohibición estuvo vigente hasta el año 2017. Desde ese momento, los usos y costumbres se mantuvieron, perjudicando a sectores de la población, incluso aquellos que debían cobrar una sentencia judicial. El Dr. Eduardo Sreider, abogado laboralista y presidente del Colegio de Abogados de Moreno y General Rodríguez, publicó un artículo en una revista especializada alertando sobre esta absurda situación.


