Tras un llamado de un vecino de Villa Zapiola, se realizó el rescate de tres coipos.
Una vez que el veterinario evaluó su estado sanitario, los animales fueron liberados en el humedal del Lago San Francisco, en el sector cercano al Museo Muñiz.
Uno de los rasgos más distintivos del coipo son sus incisivos de color naranja intenso. Esta tonalidad no se debe a falta de higiene, sino a la presencia de hierro en el esmalte, lo que les otorga gran dureza para roer troncos y vegetación bajo el agua.
Las hembras presentan una particular adaptación: sus mamas se ubican en los laterales del lomo y no en el vientre, lo que les permite desplazarse nadando mientras sus crías se alimentan.
En distintas regiones de Argentina y Uruguay suele llamárselo “nutria”, aunque no son lo mismo: las nutrias son carnívoras y están emparentadas con los hurones, mientras que el coipo es un roedor herbívoro.
Ambiente Moreno


