Thiago Robles tenía 17 años. En la madrugada del lunes escapó, junto a otro chico llamado Nicolás, de un control policial. Iban en moto, aparentemente con pedido de captura. En la colectora de la Autopista del Oeste, en las inmediaciones del puente Graham Bell, fueron interceptados.
No queda claro si cayeron de la moto por una mala maniobra o fueron tocados por un patrullero. Mientras Nicolás, quien conducía el rodado, sufrió heridas varias, Thiago habría llevado casco. Fueron trasladados al hospital.
Thiago presentaba un hematoma subdural intracraneal, es decir un fuerte golpe en la cabeza. A diferencia de Nicolás, no presentaba escoriaciones en el rostro. Justamente lo que denuncia la familia es que los policías le sacaron el casco una vez que cayó al asfalto y le patearon la cabeza. Thiago era de Francisco Álvarez, jugador del club EDIFA y estaba terminando la escuela secundaria. Sus allegados juraron que no tenía antecedentes penales.
La causa quedó bajo la órbita de la UFI Nº 3 del Departamento Judicial de Moreno y General Rodríguez. La autopsia, según las fuentes consultadas, se realizará en la morgue de Lomas de Zamora, que depende directamente de la Suprema Corte de Justicia de la provincia. Los resultados de la necropsia será clave al igual que las pericias a cargo de una fuerza federal.


