El aumento se vincula al impacto del precio internacional del petróleo por el conflicto en Medio Oriente. Según el informe, alrededor del 19% del incremento corresponde a impuestos.
El precio de los combustibles registró en marzo un incremento cercano al 20%, en un contexto marcado por la suba internacional del petróleo tras el conflicto en Medio Oriente.
El aumento se reflejó en los surtidores del país, donde el litro de nafta ronda los $2.000 y llenar un tanque promedio se acerca a los $100.000.
Durante el mes, el barril de crudo Brent superó los USD 100 impulsado por la tensión geopolítica, aunque posteriormente volvió a ubicarse por debajo de ese nivel. A pesar de esa baja, los valores en el mercado interno no evidenciaron reducciones equivalentes.
De acuerdo con el informe, alrededor del 19% del incremento registrado en marzo está vinculado a la actualización de impuestos aplicados al combustible, que forman parte de la estructura de costos que incide en el precio final al consumidor.
En el último año, los combustibles acumularon aumentos por encima del ritmo general de los precios de la economía, lo que también impacta en otros rubros debido a su influencia en los costos de transporte y logística.
El encarecimiento del combustible tiene incidencia en la inflación tanto de manera directa, por su peso dentro del Índice de Precios al Consumidor, como indirecta, al trasladarse a los valores de bienes y servicios.
El precio internacional del petróleo mostró una fuerte volatilidad desde el inicio del conflicto, con valores que oscilaron entre los USD 72 y picos cercanos a los USD 120, para luego estabilizarse en torno a los USD 85.
Estas variaciones, junto con factores impositivos y cambiarios, influyen en la actualización de los precios a nivel local.
En el mercado interno, YPF concentra la mayor participación en la comercialización de combustibles, seguida por otras empresas del sector que suelen acompañar los movimientos de precios.


