Aunque socialmente suele naturalizarse, el ronquido es, desde la perspectiva médica, una señal de alerta sobre una deficiencia en el paso del aire durante el sueño. La vibración de los tejidos de la garganta ante una vía respiratoria obstruida o estrecha no solo afecta el descanso de terceros, sino que puede ocultar trastornos respiratorios graves.
La Dra. Ana Cofré (M.N: 117124), especialista en Otorrinolaringología y directora del Centro Patagónico de Otorrinolaringología, advierte que el ronquido intenso y persistente requiere una evaluación profesional, especialmente cuando es el primer indicio de patologías como la apnea obstructiva del sueño.
Señales de alerta: ¿Cuándo el ronquido es un problema mayor?
Es fundamental acudir al especialista si el ronquido se presenta acompañado de los siguientes síntomas:
- Pausas respiratorias nocturnas (apneas) o sensación de ahogo al dormir.
- Cansancio extremo o somnolencia durante el día (riesgo de «sueño blanco» al conducir).
- Dolores de cabeza al despertar o dificultades para concentrarse.
- Sueño inquieto y respiración bucal.
Causas comunes y factores que agravan la situación
La mala ventilación nasal es uno de los orígenes más frecuentes. Problemas como la desviación del tabique, alergias, congestión crónica o el aumento de tamaño de los cornetes obligan a la persona a respirar por la boca, favoreciendo la vibración de los tejidos. Asimismo, en niños y adultos, la hipertrofia de amígdalas o adenoides puede estrechar peligrosamente el paso del aire.
Por otro lado, existen factores externos que pueden empeorar el cuadro, tales como:
- El exceso de peso y el tabaquismo.
- El consumo de alcohol o sedantes antes de acostarse.
- Dormir en posición boca arriba.
- El proceso natural de envejecimiento.
La importancia de un diagnóstico a tiempo
Identificar si el origen del problema es anatómico (nariz, amígdalas) o un trastorno del sueño permite aplicar el tratamiento adecuado. Recuperar un descanso silencioso y fluido no es solo una cuestión de comodidad para el entorno, sino una condición indispensable para una vida saludable y la prevención de accidentes viales relacionados con la fatiga.


