Hay una sentencia de la justicia que ordena que el Estado nacional, a través de la obra social “Incluir Salud” (ex Profe), entregue las vendas y la vaselina que utiliza diariamente. Esos elementos tienen un costo mensual de tres millones de pesos. Hace un año y cinco meses que dejaron de proveerlos. Thiago Soto, de 18 años y vecino del barrio Luchetti de Francisco Álvarez, tiene una pensión contributiva de 300.000 pesos. Su madre y hermana venden en ferias para pagar el tratamiento, pero están asfixiadas económicamente y agotadas psicológicamente. Aldana, su mamá, siente que lucha contra una burocracia imposible. Hace 10 años, luego de una entrevista similar que realizamos, Aldana logró que cubrieran el tratamiento. Ahora la lucha se recrea. Además Thiago pide que lo sigan en su perfil de Instagram @thiagosoto777 así logra interactuar con la comunidad.


