Un estudio internacional advirtió que las personas con epilepsia enfrentan desafíos que van mucho más allá del control de las crisis convulsivas, con un fuerte impacto en su bienestar emocional, su vida social, el acceso a la salud y la calidad de vida.
La investigación, denominada Global Epilepsy Needs Study (GENS), incluyó a más de 5.200 participantes de 15 países, entre ellos Argentina, y reveló que la incertidumbre, el miedo, la ansiedad, el estigma y la exclusión social son algunas de las principales dificultades que atraviesan quienes conviven con esta enfermedad.
En Argentina se estima que más de 300 mil personas viven con epilepsia.
Según el informe, el 44% de los participantes manifestó necesitar apoyo para afrontar el miedo y la ansiedad asociados a las crisis, mientras que muchas personas señalaron dificultades para estudiar, trabajar, relacionarse y desarrollar proyectos de vida.
El estudio también remarca la importancia de adoptar un abordaje integral que contemple no solo el tratamiento médico, sino también el acompañamiento psicológico, la inclusión social y el apoyo a las familias.
En los casos de epilepsia farmacorresistente, cuando las crisis no logran controlarse con medicación, los especialistas destacan la terapia cetogénica como una alternativa con evidencia científica para reducir la frecuencia e intensidad de las crisis, además de mejorar distintos aspectos de la calidad de vida.
Los investigadores coincidieron en que ampliar el acceso a información confiable, fortalecer la atención especializada y reducir el estigma siguen siendo desafíos fundamentales para mejorar la vida de las personas con epilepsia.


