Ian nació en el Hospital Posadas con mielomeningocele, una condición que afecta la médula espinal y puede comprometer la movilidad. A los tres días de vida atravesó su primera cirugía y, con el paso de los años, llegaron nuevas intervenciones y tratamientos que marcaron gran parte de su infancia.
Desde su nacimiento también presentaba pie bot, una malformación congénita frecuente en la que el pie se encuentra torcido hacia adentro y hacia abajo, lo que le impedía caminar.
Durante todo ese proceso, su mamá Leticia estuvo a su lado acompañándolo en cada consulta, control y operación.Luego de distintos tratamientos con yesos y debido a la complejidad de su cuadro, el equipo de Traumatología Pediátrica del hospital decidió realizar una nueva intervención quirúrgica que significó un antes y un después en su vida.
“Verlo caminar para mí es un logro inmenso. No creí que fuera posible”, expresó Leticia.Hoy Ian tiene 13 años, asiste a la escuela, comparte actividades con otros chicos y juega a la pelota. Aunque continúa en tratamiento y seguimiento médico, puede desarrollar una vida cotidiana similar a la de cualquier niño de su edad.
Lo que para muchos puede parecer algo habitual, para Ian y su familia representa una conquista enorme, construida a lo largo de años de esfuerzo, acompañamiento y atención médica.
Hospital Posadas


